
El Real Madrid se llevó una victoria agónica ante el Elche (2-3) gracias a un gol de Espí en el minuto 91, después de desperdiciar una ventaja de dos tantos y verse obligado a remontar el empate en el tramo final. El delantero español volvió a aparecer como salvador del conjunto blanco, tal como ya había ocurrido ante el Espanyol. Tres puntos de oro para un Madrid que volvió a mostrar problemas lejos del Santiago Bernabéu, una tendencia que ya se había repetido ante Barcelona y Sevilla y que genera dudas antes del derbi del domingo ante el Atlético de Madrid en el Metropolitano.
José Mourinho sorprendió de inicio al dejar a Bellingham en el banquillo y mantener a Diomande en el once. Su lugar fue ocupado por Arda Güler, ubicado en la mediapunta, una posición en la que el turco se mostró cómodo y dio mayor fluidez al ataque madridista. Además, el técnico probó a Valverde y Tchouaméni como doble pivote, una fórmula que podría repetir en el derbi.
El Elche comenzó con personalidad, tratando de controlar la pelota y buscando atacar al Real Madrid. Sin embargo, sus buenas intenciones ofensivas contrastaron con las facilidades que concedía en defensa, especialmente para que Güler encontrara espacios y Vinicius explotara su velocidad. El brasileño tuvo varias ocasiones, aunque no estuvo acertado en la definición.
El 0-1 llegó en el minuto 25 de una manera inesperada. Güler ejecutó una falta directa que golpeó en el poste, recorrió la línea de gol y terminó impactando en el guardameta Dituro antes de entrar. El Madrid aprovechó el desconcierto local y amplió la diferencia en el minuto 33, cuando Mbappé definió una asistencia de Diomande para establecer el 0-2. El francés volvió a marcar antes del descanso, pero el tanto fue anulado por fuera de juego.
Tras el descanso, el Elche salió decidido a recortar distancias y comenzó a inquietar con mayor frecuencia a Courtois. El conjunto local reclamó además una mano de Konaté dentro del área, pero el árbitro desestimó la acción y el VAR no intervino. El Madrid optó por esperar y buscar espacios al contragolpe. Vinicius tuvo una nueva oportunidad clara, aunque volvió a fallar en el mano a mano. Mourinho movió el banquillo y dio entrada a Brahim y Bellingham en lugar del brasileño y Güler.
El Madrid no reaccionaba y el Elche encontró el premio a su insistencia en el minuto 71, cuando Osorio marcó el 1-2. El tanto, protestado por los jugadores visitantes, fue finalmente concedido. El gol dio confianza al equipo ilicitano, mientras el conjunto blanco perdió el control del partido.
La presión local terminó dando resultado. En el minuto 83, Fer Niño apareció para marcar el 2-2 y completar la remontada del Elche. El Real Madrid había dejado escapar una ventaja que parecía suficiente y necesitaba reaccionar para evitar otro tropiezo como visitante.
Mourinho apostó entonces por Espí y Endrick para buscar el triunfo. La decisión terminó siendo determinante: en el minuto 91, Mbappé asistió a Espí, que definió para establecer el definitivo 2-3. El Elche buscó una última reacción, pero ya no hubo tiempo para más.
El Real Madrid terminó celebrando tres puntos sufridos que parecían encarrilados al descanso y que acabaron resolviéndose en el último suspiro.