
Tras anunciar el fin de la subvención al diésel, el presidente Rodrigo Paz aseguró que de esta manera Bolivia ahorra en promedio 55 millones de dólares por semana y que su Gobierno puede garantizar este combustible todo el año. Añadió que habrá un Bono Pepe 2, acceso a financiamiento y otras medidas para mitigar el impacto en sectores vulnerables.
“Con esta medida garantizamos el abastecimiento las 24 horas del día, los siete días de la semana”, aseguró Rodrigo Paz, en un mensaje presidencial difundido este viernes por la noche.
Paz reflejó el impacto de la subvención, poniendo de ejemplo la carretera Okinawa - Los Troncos, que demanda una inversión de 90 millones de dólares. “Eso es prácticamente semana y media de subvención”, manifestó.
El mandatario agregó que por esto, Bolivia no puede estar comprando diésel caro para venderlo barato y agregó que existen “algunos pillos” que revenden este combustible en el mercado negro.
Paz agregó que el precio del diésel fluctuará en base al precio internacional de este combustible. “Es decir, que si la próxima semana el precio disminuye a nivel internacional porque se terminan las guerras en el exterior y bajan los precios, los precios bajarán”, manifestó.
BONO PEPE
El mandatario señaló que con los recursos que se ahorrarán al eliminar la subvención, se creará el Bono Pepe 2, como parte de la redistribución del ahorro generado por la eliminación de la subvención del diésel.
“Vamos a entregar a través de un Bono Pepe 2, cerca de 2,9 millones de habitantes de bolivianos y bolivianas van a recibir el Bono Pepe 2, que en recursos económicos son 874 millones de bolivianos”, anunció Paz.
Además, se destinará hasta 800 millones de bolivianos para créditos en condiciones preferenciales para transportistas de carga pesada, gremiales, artesanos y comerciantes minoristas, y para el sector productivo que podrá utilizarlo como capital operativo o capital de inversión, con un interés anual del orden del 6%.
Recordó que el bono Juancito Pinto se incrementará a 300 bolivianos.