Santa Cruz

Expocruz 2026: Laboratorios Bagó celebra sus 50 años en Bolivia con una experiencia interactiva

La compañía convirtió su stand en un recorrido audiovisual, que permite al público conocer su historia, evolución y compromiso con la salud y el bienestar de los bolivianos.

Santa Cruz | Juan José Mérida | 2026-09-19 08:41:00

Los 50 años de presencia de Laboratorios Bagó en Bolivia cobran vida en Expocruz 2026 a través de una experiencia interactiva que combina tecnología, entretenimiento e historia, para acercar al público a los principales hitos de la compañía.

El recorrido, de aproximadamente 15 minutos, comienza con un gran número “50” y conduce a los visitantes por un túnel cronológico que repasa la evolución de Bagó en el país, hasta llegar al denominado “Mundo Bagó”, una experiencia audiovisual que busca representar el vínculo entre la salud, las personas, las familias, los profesionales médicos y farmacéuticos y el entorno.

Uno de los momentos centrales de la propuesta es un espectáculo de mapeo, en el que las líneas que recorren el cuerpo humano se transforman progresivamente en conexiones con la familia, los animales, los árboles y el agua. La puesta en escena representa así una visión integral del bienestar y el compromiso de la empresa con la vida y el entorno.

“Cumplir 50 años en Bolivia es un hito que quisimos celebrar junto a las personas. Por eso, nuestra presencia en Expocruz busca ir más allá de mostrar productos: quisimos contar nuestra historia, compartir nuestra evolución y transmitir aquello que nos ha acompañado durante estas cinco décadas: nuestro compromiso con la salud y el bienestar de los bolivianos”, señaló María Reneé Centellas Guevara, CEO de Laboratorios Bagó de Bolivia.

La experiencia tiene capacidad para recibir hasta 10.000 visitantes durante los días de la feria y está diseñada para ofrecer un recorrido interactivo y visual para personas de distintas edades.

Al finalizar el túnel, los visitantes también pueden tomarse una fotografía mediante una máquina que transforma digitalmente la imagen de una persona adulta en una versión de cuando era niña. La propuesta busca cerrar el recorrido con un componente lúdico (juego) y emocional, conectando la celebración de las cinco décadas de Bagó con los recuerdos y las distintas etapas de la vida.