
Más de 4.000 micros que funcionan con diésel no podrán salir a trabajar este lunes en Santa Cruz de la Sierra, debido al incremento del precio del carburante a Bs 17,95 por litro, según informó Mario Guerrero, ejecutivo del Sindicato 4 de Noviembre.
La advertencia surgió luego de una reunión sostenida este domingo entre representantes del transporte urbano y autoridades municipales, en la que se analizaron alternativas frente al incremento de los costos de operación.
Guerrero afirmó que el sector necesita una solución inmediata y cuestionó la posibilidad de esperar hasta 45 días por un estudio técnico de costos planteado por la Alcaldía para definir una nueva tarifa.
“Hay que buscar una solución inmediata al tema, porque no podemos dejar descuidado el servicio a la población. Con el nuevo decreto, esos vehículos efectivamente ya no se han podido mover. Son más de 4.000 unidades que no van a poder trabajar por el tema del precio del diésel”, sostuvo el dirigente.
El transportista explicó que el incremento del combustible repercute directamente en los costos de operación y señaló que también comenzaron a registrarse aumentos en repuestos y otros insumos.
Frente a esta situación, el alcalde de Santa Cruz de la Sierra, Manuel “Mamén” Saavedra, planteó tres medidas: impulsar la conversión de las unidades que funcionan con diésel a Gas Natural Vehicular (GNV), establecer incentivos tributarios para facilitar ese proceso y realizar un estudio técnico para determinar una tarifa acorde con la estructura real de costos.
“Lo primero es la aplicación inmediata para la transformación de las unidades que funcionan a diésel a GNV; lo segundo son los incentivos tributarios y, tercero, iniciar inmediatamente un análisis del sistema para definir qué va a pasar con la tarifa”, explicó Saavedra.
El alcalde señaló que el estudio deberá considerar tanto las unidades a gas como las que funcionan con diésel, además de los costos de operación y la calidad del servicio, con el objetivo de establecer una tarifa sustentada técnicamente.
Saavedra anunció que la próxima semana se definirá quién estará a cargo del estudio, en coordinación con los transportistas. El plazo estimado es de 45 días, aunque aclaró que podría concluir antes.
Guerrero, sin embargo, insistió en que el sector no puede esperar ese tiempo y pidió acelerar el proceso para encontrar una solución durante esta semana. También planteó que cualquier modificación tarifaria considere las diferentes categorías de pasajeros, incluidos adultos mayores y estudiantes.
Este lunes los transportistas realizarán una reunión sectorial y el martes volverán a reunirse con el alcalde para definir una posición frente al incremento del costo del diésel y la propuesta municipal.