
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este martes la reanudación del diálogo directo con representantes de Irán, después de una reunión de tres horas celebrada en Nueva York al margen de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas. El mandatario calificó el encuentro como “muy bueno” y anticipó que habrá nuevos contactos entre Washington y Teherán.
En las conversaciones participaron el enviado estadounidense Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno de Trump, quienes ya habían mantenido contactos con autoridades iraníes antes de que las negociaciones quedaran interrumpidas en junio. Witkoff expresó satisfacción por el resultado de la reunión, aunque no se conoció la identidad de los representantes iraníes que participaron.
Trump anunció el acercamiento durante una conferencia de prensa junto al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, pocas horas después de pronunciar su discurso ante la Asamblea General. El mandatario estadounidense sostuvo que un eventual acuerdo sería beneficioso para ambas partes y planteó que Teherán enfrenta una disyuntiva entre alcanzar un entendimiento con Washington o afrontar una nueva escalada del conflicto.
“Es grandeza, grandeza potencial, o aniquilación”, afirmó Trump al referirse al futuro de Irán. El presidente estadounidense insistió en que su Gobierno está dispuesto a negociar, pero mantuvo al mismo tiempo un discurso de fuerte presión sobre las autoridades iraníes y defendió las acciones militares emprendidas durante los últimos meses.
Antes de la reunión privada, Trump utilizó el estrado de la ONU para advertir sobre el rumbo de la confrontación con Irán, conflicto que, según su exposición, se prolonga desde hace casi siete meses. En ese contexto, planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita a Irán reconstruirse o, en sus palabras, avanzar hacia la destrucción de la República Islámica.
El mandatario estadounidense también exigió a Teherán la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte internacional de petróleo, y reclamó el retorno de las autoridades iraníes a las negociaciones para buscar una salida al conflicto.
La intervención de Trump provocó además la retirada de buena parte de la delegación iraní del recinto de la Asamblea General. El presidente estadounidense acusó a Teherán de retrasar un eventual acuerdo hasta después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, una afirmación que fue formulada durante su discurso ante los representantes de los países miembros de Naciones Unidas.
Trump defendió asimismo las operaciones militares de su administración y sostuvo que estas impidieron que Irán pudiera fabricar un arma nuclear. También atribuyó a las sanciones financieras parte de la presión que enfrenta actualmente Teherán y pidió mantener el bloqueo económico internacional contra el Gobierno iraní.
“Mientras otros han hablado de paz, yo he hecho la paz”, afirmó Trump ante la Asamblea General, contraponiendo su política exterior con la de otros líderes internacionales. Sus declaraciones combinaron la defensa de la acción militar con la posibilidad de retomar una vía diplomática para resolver la disputa con Irán.
El presidente estadounidense también abordó otros asuntos de política exterior durante su intervención. Entre ellos, defendió la operación militar que derivó en la salida del poder del presidente venezolano Nicolás Maduro y destacó un nuevo tratado destinado a ampliar la presencia militar estadounidense en Groenlandia.
La cuestión tecnológica también ocupó parte de su discurso. Trump manifestó su rechazo a las propuestas destinadas a establecer regulaciones internacionales sobre la industria de la inteligencia artificial, en línea con su defensa de una mayor libertad para el desarrollo de esta tecnología.
La reanudación del contacto directo entre Washington y Teherán introduce así un nuevo componente diplomático en una relación marcada por las amenazas militares, las sanciones y el enfrentamiento en torno al programa nuclear iraní. Por ahora, Trump confirmó que las conversaciones se reanudaron y que fueron positivas, pero no se anunciaron públicamente los términos de un eventual acuerdo.