Economía

Paz asegura que hay interés internacional por el rumbo de Bolivia, cuestiona críticas y confirma crédito de $us 500 millones del BM

El presidente Rodrigo Paz viajó el fin de semana a Estados Unidos y el lunes empezó una apretada agenda de reuniones y participación en citas internacionales. El jueves intervendrá en la ONU.

Susana Cordeiro, vicepresidenta para América Latina del BM, y Rodrigo Paz, presidente de Bolivia. Foto tomada de las cuentas de RRSS del presidente Rodrigo Paz
Economía | Visión 360 | 2026-09-23 15:07:00

Antes de su discurso ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), el presidente Rodrigo Paz cumplió una apretada agenda de reuniones en Nueva York y aseguró que el rumbo que va tomando Bolivia concita el interés internacional. Entre algunos de los resultados, destacó un crédito de $us 500 millones del Banco Mundial y cuestionó a quienes critican su viaje anticipado.

Paz llegó el sábado a Estados Unidos con una comisión reducida y el lunes inició una agenda pública de actividades que incluyó reuniones bilaterales y participación en encuentros internacionales, donde habló de las reformas que encara su administración frente a la crisis económica, entre ellas la anulación del subsidio al diésel, que se mantuvo por más de 20 años.

“Es duro, es duro, es un año de ordenar la casa, pero es que nos dejaron un país arrasado, destrozado, y aquí no hemos venido a quejarnos, sino a proponer; aquí están las leyes, aquí están las reformas, este es el país que estamos construyendo, y el interés que hay es muy, muy grande”, aseguró en Bolivia Tv sin dar mayores detalles.

Justamente, en este marco de interés que despierta en la comunidad internacional lo que ocurre en Bolivia, dijo que es necesario que “el mundo llegue a Bolivia” y que eso solo podrá hacerse, añadió, aprovechando estos escenarios y concretando reuniones. Por ello, criticó a quienes cuestionan su anticipado arribo a Nueva York, a quienes les dijo que tienen “enclaustrada la mente”.

Junto a Paz están los ministros de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca; de la Presidencia, Fernando Aramayo, y de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano. Además, está en la comisión su esposa, María Elena Urquidi, y también se vio al mandatario acompañado de su hija, Catalina.

En un breve informe sobre su estadía en Nueva York, el presidente destacó su participación en la cumbre del Escudo de las Américas, donde estuvo el presidente estadounidense Donald Trump, y sus encuentros con autoridades de organismos financiadores como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

“Hay un paquete de 200 millones de dólares (con el Banco Mundial) hoy día en el Parlamento para ser aprobados en función de bonos y apoyo a los más necesitados, pero ya hemos renegociado 500 millones más para proyectos de desarrollo en infraestructura, carreteras, los bioceánicos”, explicó.

De acuerdo con los cálculos del presidente, su administración contará con al menos $us 10.000 millones en créditos para respaldar sus reformas.

Según sus datos, la CAF tiene comprometidos $us 4.500 millones, el BID cerca de otros $us 4.000 millones, a los que sumó —sin precisar los montos— los créditos del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI). “Estamos hablando de 10 mil millones de dólares que van a llegar a Bolivia”, aseguró.

La mayoría de los recursos irá a financiar obras de desarrollo, en tanto que otra parte, la menor, se destinará a programas sociales para mitigar los efectos de los ajustes económicos, entre ellos el impacto por el retiro de la subvención al diésel.

"Algunos políticos tienen la cabeza enclaustrada"

“Claro, el mayor problema de algunos bolivianos y de algunos políticos es que tienen la cabeza enclaustrada, cerradita. Piensan en la Bolivia de los años 90, de los 80, pero la Bolivia de hoy tiene que salir al mundo, hay un mundo gigantesco que quiere invertir en Bolivia”, aseguró.

El crédito del FMI asciende a $us 1.900 millones e incluye un acuerdo con compromisos de reformas como la eliminación del subsidio a los hidrocarburos en 2027, una drástica reducción del gasto público y otras medidas para enfrentar la crisis y dejar atrás un modelo económico centrado en el Estado.