
El obispo auxiliar de Santa Cruz, monseñor Stanislaw Dowlaszewicz, llamó este domingo a los fieles a una conversión efectiva y a pasar de los dichos a los hechos como respuesta al llamado del Señor a dar testimonio de un cambio de actitud y contribuir a la construcción de una sociedad más justa y comprensiva.
Durante su homilía, Dowlaszewicz centró su mensaje en una idea: “lo importante no es lo que decimos, sino lo que hacemos”, en referencia a la necesidad de que las personas actúen de acuerdo con aquello que dicen creer y no se limiten a expresarlo de palabra.
“La conversión no es solo nuestro esfuerzo. Es nuestra respuesta dada a la gracia de Dios, que primero llama al hombre y le da la fuerza para volver a él. Dios no solo nos muestra el camino, sino que también nos da la gracia de caminar a través de él”, manifestó.
El religioso señaló que siempre existe la posibilidad de responder al llamado de Dios, porque Él continúa convocando a las personas cada día y actuando en sus corazones a través de su gracia.
“Siempre hay tiempo para decir sí al Señor hasta el último momento de nuestro suspiro”, reflexionó.
A propósito de la conclusión del mes de la Biblia, que se celebra en septiembre, pidió a los católicos leer las Sagradas Escrituras, transmitir sus enseñanzas y, sobre todo, llevarlas a la práctica.
“Enseña lo que crees y haz lo que enseñarás: palabra puesta en práctica. Sobre todo, la comprensión y cercanía mayor a los últimos de la sociedad”, señaló.
En esa línea, explicó que Jesús encontraba en los publicanos y en las mujeres de mala vida corazones más abiertos al perdón y a Dios, mientras que en quienes se consideraban superiores predominaban el orgullo y la prepotencia.
Dowlaszewicz también reflexionó sobre quiénes son los pobres en la sociedad actual y recordó al beato obispo Óscar Romero, de quien destacó la enseñanza de que “nuestras acciones sean consistentes con nuestras declaraciones”.
Finalmente, señaló que siempre existe la posibilidad de comprender al otro y corregir el rumbo, y sostuvo que la perseverancia en las acciones termina marcando el camino tanto de las personas como de la sociedad.