
“El valor compartido nos recuerda que el impacto y la rentabilidad no compiten entre sí, se fortalecen mutuamente”, remarcó Ian Nightingale, Gerente Corporativo de Desarrollo Sostenible de Alicorp durante un conversatorio realizado este martes en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra.
El evento denominado “Sostenibilidad y Creación de Valor Compartido” hizo énfasis en sus dos paneles en la generación de alianzas entre empresas, organizaciones sin fines de lucro y el Estado. Resaltaron la importancia de una colaboración que permita medir resultados. Entre los disertantes estuvieron Lucía Sossa, directora ejecutiva del Pacto Global de la ONU en Bolivia, Noelia Mollinedo, directora ejecutiva de la Fundación Creamos Juntos y Nicole Guerrero, presidenta de la fundación Banco de Alimentos. Ejerció como moderadora Cinthya Valencia, gerente de Asuntos Corporativos de Alicorp en Bolivia.
Las cadenas de valor y la sostenibilidad como grandes desafíos
“Hay un desafío importante, cómo contribuimos a construir cadenas de valor cada vez más productivas, competitivas y sostenibles”, dijo Misael Álvarez, Country Manager de Alicorp Bolivia en las palabras que marcaron el inicio del conversatorio. Remarcó la importancia de trabajar de manera articulada puesto que los desafíos del país son demasiado complejos para ser encarados por un solo actor.
“La sostenibilidad no puede entenderse como una agenda separada del negocio. Crear valor compartido significa conectar el crecimiento de la empresa con el desarrollo de las personas, las comunidades y la cadena de valor, trabajando de manera articulada para generar soluciones que puedan sostenerse y escalar en el tiempo”, enfatizó Nightingale.
En la ocasión se destacó que dicha visión se refleja en el trabajo de la compañía con más de 27 mil clientes minoristas, además de programas de capacitación y asesoría técnica para emprendedores, panificadores y negocios gastronómicos.
Nightingale destacó también que con el programa Ecoaliados se recuperaron 553 toneladas de residuos de aceite, que pueden reutilizarse como insumo para biocombustibles. Además, Alicorp ha donado 326 toneladas de alimentos y productos esenciales al Banco de Alimentos de Bolivia que han beneficiado a 32 mil personas.
Experiencias de fundaciones en alimentos y reciclaje
Sobre ese punto, Nicole Guerrero, explicó que la fundación que dirige en Bolivia se dedica a recolectar excedentes de alimentos en buen estado, pero sin estándares de calidad para ser comercializados de empresas y de mercados como el nuevo Abasto en Santa Cruz. Todo lo recolectado se distribuye a comedores, centros de acogida y asilos, entre otros.
Hizo énfasis en las alianzas y la incorporación de empresas a esta iniciativa para aumentar el impacto, que hubiera sido limitado con un esfuerzo solo de una de las partes. “Juntos se tiene mucho más impacto, se genera valor para los beneficiarios y en general para todos los sectores con los que trabajamos”, resaltó.
Noelia Molinedo habló del proyecto “Bolivia cero residuos”, que empezó en el 2022 enfocado inicialmente en la recuperación de botellas PET. Señaló que en el país se generan unas 50.000 toneladas de PET, según datos al 2024. En el 2022 recuperaron 3.000 toneladas de PET, pero el 2025 el volumen subió hasta 90 mil toneladas de diversos tipos de residuos.
Lucía Sossa, del Pacto Global de la ONU en Bolivia, planteó además la importancia de incorporar el principio de sostenibilidad en el proyecto de ley de inversiones, que actualmente está en agenda de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).