El demiurgo capitalista

Bitcoin, tecnofeudalismo e Ilustración Oscura

Bitcoin, tecnofeudalismo e Ilustración Oscura
Luis Christian Rivas Salazar | Columnista
| 2026-10-01 06:04:56

El economista Yanis Varoufakis indicó que estamos siendo utilizados como vasallos cibernéticos al habitar en territorios digitales a cambio de una parcela, tener una cuenta en redes sociales, como si se tratara de un metaverso donde podemos habitar en la propiedad de grandes señores feudales tecnológicos, a cambio de entregar nuestros datos, gustos y preferencias para que luego nos ofrezcan y vendan productos. Nada es gratis en la vida, no hay almuerzo gratis, diría Milton Friedman. Claro está que, en estos espacios, los más productivos pueden generar monetización por contenido, retribuido por los barones de la Big Data.

Pensadores como Nick Land y Curtis Yarvin proponen la “Ilustración Oscura”, rechazando la democracia liberal, el igualitarismo y el progresismo como ideales que no han funcionado. Así, plantean una etapa neorreaccionaria (NRx), donde exista un orden jerárquico vertical, como en el feudalismo, pero esta vez de la mano de la tecnología: crear microfeudos gobernados como si fueran corporaciones, donde los gobernantes actuarían como gerentes (CEOs) que administran una empresa privada, cuyos socios, adscritos mediante contratos privados, tendrían éxito o fracasarían de acuerdo con el manejo eficiente, eficaz y económico de la ciudad-empresa. Con esto terminaría el contrato social tal como lo conocemos ahora. También desaparecería el Estado-nación para dar paso a microestados que persigan los intereses individuales de sus asociados —socios, accionistas—, sin importar su origen étnico, racial, etc.

Para llegar a esta meta, se opta por el aceleracionismo del capitalismo; es decir, empujar rápidamente la tecnología y la inteligencia artificial hasta sus últimas consecuencias, con el apoyo de millonarios que se adscriban a estas ideas, para que compren tierras en países en crecimiento, como en Honduras con el proyecto Próspera (free cities, charter cities, sea cities), o se creen estos estados en el mar, como si fueran puertos o plataformas. Para que sean atractivas, indican que estas ciudades estarán libres de impuestos o que estos serán voluntarios.

Por otro lado, Nick Land considera que: “Un elemento crucial de la tesis de la Ilustración Oscura es el concepto de ‘Salida’... La salida se manifiesta a través de la secesión... o el uso de tecnologías criptográficas como Bitcoin, que permiten la retirada de capital del control estatal”. Bitcoin (BTC) es un escape del control y la vigilancia estatal, pero también protege al capital de la inflación, la confiscación y la expropiación arbitraria. También serviría a las corporaciones para comprar territorios en una suerte de criptosecesión.

¿Será por tal motivo que las grandes corporaciones han empezado a acumular el oro digital de forma desesperada —guerra de hashes—, tanto para sus tenencias como para ofertarlo a otros inversores pequeños, mientras estos fondos lo custodian (HODL y ETF)? Pero cuando Satoshi Nakamoto nos presentó BTC, pensó en un medio de pago electrónico de persona a persona que eliminara al tercero intermediario, ya fuera este la banca central, el Estado o las corporaciones financieras y tecnológicas. Aquí surge una paradoja y una contradicción: mientras las corporaciones buscan centralización mediante el monopolio, eliminando la competencia, tal como plantea Peter Thiel, BTC representa descentralización y competencia en el mercado de monedas.

Karl Popper, el último filósofo ilustrado demócrata liberal, sostenía que todo poder debe ser limitado. Esta es una regla que no debe ser olvidada en ningún momento. Bitcoin nació para limitar —por eso tiene un límite de emisión monetaria de 21 millones— y eliminar el poder de los bancos centrales y de otros poderosos. Poner límites es el norte en la construcción de una sociedad abierta y libre.

Luis Christian Rivas Salazar | Columnista