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Flávio Bolsonaro y Lula da Silva disputarán la presidencia de Brasil en segunda vuelta el 25 de octubre

Flávio Bolsonaro y Lula da Silva definirán presidencia de Brasil en segunda vuelta.
Internacional | El Día - Agencias | 2026-10-04 19:28:00

Pese a los pronósticos de las encuestadoras, el senador Flávio Bolsonaro dio la sorpresa en las elecciones de este domingo en Brasil al imponerse sobre el presidente Lula da Silva. Sin embargo, el candidato por el Partido Liberal (PL) no llegó al 50% de los votos válidos necesarios para evitar el balotaje, por lo que se volverá a medir con el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en la segunda vuelta del próximo 25 de octubre.

Con el 99,2 % de votos válidos escrutados, Flávio Bolsonaro obtenía 47,16 % y Lula sacaba un 45,00 %. La diferencia es de poco más de 2,5 millones de votos.

De esta manera, Flávio, senador de 45 años y heredero político de su padre, el ex presidente Jair Bolsonaro, intentará sumar a Brasil a la ola de cambios políticos que ha evidenciado la región en el último tiempo, mientras que Lula no pierde la esperanza de alcanzar un cuarto mandato no consecutivo, a sus 80 años.

Milei, entre los primeros presidentes en reaccionar

El presidente de Argentina, Javier Milei, ha felicitado a Flávio Bolsonaro por imponerse en la primera vuelta. “Felicitaciones, querido amigo, por esta histórica elección ante el comunista de Lula”, ha escrito en X. “El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad”, ha agregado.

“Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas”, ha dicho.

Tarcísio de Freitas, reelecto como gobernador de São Paulo, ha enviado un saludo a Milei tras su victoria en las elecciones regionales. “¡Viva la libertad, carajo!”, ha exclamado en un video difundido en redes sociales.

Las propuestas del “bolsonarismo”

Flávio Bolsonaro plantea una reducción de la estructura estatal, menos ministerios, un ajuste del gasto público, un nuevo límite para su crecimiento y una agenda de privatizaciones. Su propuesta incluye un “tijeretazo” para eliminar al menos una decena de ministerios y disminuir el tamaño del Estado. El senador busca reemplazar el marco fiscal vigente y reducir impuestos, en un modelo que se asemeja a las medidas aplicadas por Milei, Noboa y De la Espriella.

Flávio propone declarar al Primeiro Comando da Capital, al Comando Vermelho, a las milicias y a otras facciones como organizaciones narcoterroristas. También pretende bloquear sus activos para atacar sus fuentes de financiamiento y reforzar el control de las fronteras.

Flávio otorga mayor lugar a las escuelas cívico-militares, los vales educativos y los métodos tradicionales de alfabetización. En el sistema sanitario, plantea ampliar la telesalud, los mecanismos de entrega de medicamentos y la atención para personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.

El proyecto de Lula para seguir en el poder

El presidente propone mantener el actual marco fiscal y combinar control del gasto con inversión pública. Su programa preserva el marco fiscal vigente desde 2017 para contener el crecimiento de las erogaciones sin perjudicar las políticas sociales ni reducir el margen para financiar obras estatales.

El plan Bolsa Familia, destinado a 20 millones de familias vulnerables, seguiría como uno de los principales instrumentos de asistencia directa. El oficialismo también defiende el programa habitacional Minha Casa, Minha Vida y políticas de acceso a educación, salud y alimentación. Su agenda laboral incluye reducir la jornada y terminar con la escala 6x1, que establece seis días de trabajo por cada día de descanso sin recorte salarial.

En seguridad, Lula propone fortalecer el Sistema Único de Seguridad Pública para integrar las acciones de los distintos niveles de gobierno y prevé R$ 10.000 millones, equivalentes a USD 1.900 millones, en financiamiento reembolsable del Fondo Nacional de Inversión en Infraestructura Social para que los estados mejoren equipamiento e infraestructura.