
En medio de la reestructuración del Ministerio Público, el fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina, presentó su renuncia irrevocable al cargo.
La dimisión se produce un día después de que el fiscal general interino, José Armando Urioste, asumiera con la misión de sanear la institución y anunciara que todos los fiscales departamentales pondrían sus cargos a disposición.
Tejerina se convierte en el primer fiscal departamental en formalizar su salida, mientras Urioste evalúa los nuevos nombramientos.
En su carta de dimisión, Tejerina señala que su salida ocurre para que la nueva autoridad nacional “detemine lo que corresponda conforme a la normativa vigente”.