
Piero De Benedictis, una de las voces más
reconocidas de la canción popular argentina, murió este miércoles 7 de octubre
a los 81 años. El artista se encontraba internado en el Hospital Italiano de
Buenos Aires y su fallecimiento fue confirmado mientras permanecía activo en la
música.
Nacido el 19 de abril de 1945 en Galípoli,
Italia, Piero llegó a Argentina cuando era niño y allí desarrolló la mayor
parte de su identidad artística. Con el paso de los años se convirtió en un
referente de la canción popular y alcanzó una amplia popularidad en distintos
países de Latinoamérica.
Su carrera comenzó a tomar fuerza durante
la década de 1960 y alcanzó un punto decisivo con “Mi viejo”, canción compuesta
junto al poeta José Tcherkaski. El tema apareció inicialmente en 1968 y fue
editado al año siguiente, convirtiéndose en una de las piezas más recordadas de
su repertorio.
A partir de los años 70, su música adquirió
una marcada dimensión social y política. Canciones como “Para el pueblo lo que
es del pueblo”, “Coplas de mi país” y “Que se vayan ellos” reflejaron las
tensiones de una época atravesada por conflictos políticos y reclamos
populares.
Su compromiso artístico también tuvo
consecuencias personales. En 1976, durante la última dictadura militar
argentina, Piero se exilió en España después de haber sufrido un intento de
secuestro. Permaneció fuera de su país hasta 1981 y durante esos años continuó
desarrollando su actividad musical.
El regreso a Argentina coincidió con una
nueva etapa de popularidad. A comienzos de los años 80, sus canciones
encontraron un nuevo espacio en un país que recuperaba la democracia, mientras
el cantante retomaba los escenarios y mantenía vigentes varias de las
composiciones surgidas durante su etapa de protesta.
Piero también construyó una relación
especial con Colombia, país donde desarrolló buena parte de su actividad
artística y donde alcanzó una importante base de seguidores. Incluso obtuvo la
ciudadanía colombiana y llegó a ser reconocido como Embajador de la Paz,
consolidando un vínculo que se extendió durante décadas.
Su repertorio no se limitó a la denuncia
política. El artista también interpretó canciones vinculadas con el amor, la
familia y las experiencias cotidianas, una combinación que le permitió conectar
con distintas generaciones y mantener una presencia constante dentro de la
música popular latinoamericana.
A lo largo de su trayectoria compartió
escenarios y proyectos con importantes figuras de la música argentina, entre
ellas Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez y Lito Vitale. También participó en
producciones cinematográficas y aportó canciones para bandas sonoras, ampliando
su actividad más allá de los escenarios musicales.
Pese al paso del tiempo, Piero continuó
vinculado a la música. En abril de 2026 realizó presentaciones en Bogotá con el
espectáculo relacionado con “La sinfonía inconclusa del mar”, acompañado por
actores, bailarines y su banda. Además, días antes de su muerte celebró que su
voz fuera utilizada en “Io Vengo” durante un desfile de Saint Laurent para la
colección de verano 2027.
En sus últimos años, el cantante reflexionó
sobre una carrera marcada por interrupciones, exilio y constantes viajes.
También defendió la vigencia de sus canciones de protesta y consideró que
podían ayudar a las nuevas generaciones a revisar episodios de la historia y
mantener viva la memoria colectiva.
Con su muerte desaparece una figura que
consiguió unir la canción íntima con el compromiso social y que dejó
composiciones reconocibles en buena parte de Latinoamérica. Piero se va después
de más de seis décadas de trayectoria, pero su voz permanece asociada a temas
que atravesaron épocas, fronteras y generaciones.