
El viceministro del Tesoro, Oscar Navarro, consideró que sí habrá un incremento salarial en la gestión 2027, considerando el incremento del precio del diésel, que se elevó de Bs 9,80 a Bs 17,95, con el objetivo de reponer la pérdida adquisitiva del salario vigente en la presente gestión.
“Yo considero que sí, el Gobierno va a iniciar, comenzando la gestión la negociación salarial, porque como le digo, hemos sufrido los bolivianos por el incremento del precio del diésel y la gasolina, tenemos una inflación que actualmente es del 5,8; el 2025, fue del 21% y, vamos a intentar reponer por lo menos lo que es la pérdida en la capacidad de compra de los salarios de los bolivianos, a través de un incremento salarial”, afirmó ante las preguntas de los periodistas.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz dispuso que, en 2026, el salario mínimo sea de Bs 3.300; sin embargo, los sectores asalariados demandaron un incremento, a raíz de la aprobación del Decreto Supremo 5516, que levantó parcialmente la subvención de los combustibles y los precios de la gasolina especial, que subió a Bs 6,96 por litro; el diésel oil, a Bs 9,80 por litro; y la gasolina Premium se fijó en Bs 11,00 por litro.
En septiembre de este año, el Órgano Ejecutivo eliminó la subvención del diésel, que subió de Bs 9,80 a Bs 17,95, medida que provocó el rechazo de choferes, trabajadores asalariados, gremiales, entre otros, debido al alza de los precios de los productos básicos de la canasta familiar.
Navarro dijo que ese tema debe ser abordado por todos los sectores que están involucrados en el tema salarial, como la Central Obrera Boliviana (COB), las organizaciones sociales y empresariales.
“Tiene que todo el mundo participar de la negociación, porque son precios que se definen para poder mantener el aparato productivo y mantener el aparato estatal también”, sostuvo.
Consideró que el Gobierno nacional cree que es necesario un incremento; hay que negociar con los diferentes órganos del Estado para definir cuál va a ser el nivel de incremento que va a permitir a las familias bolivianas mantener al menos su poder adquisitivo.
Recordó que el salario mínimo nacional definido para la gestión 2026 es de Bs 3.300 y que con ese monto se elaborará el Presupuesto General del Estado 2027, y con los precios actuales del diésel y la gasolina.
El viceministro explicó que, en el marco del ordenamiento fiscal y la elaboración del PGE 2027, la liberación y el ahorro generados por la eliminación de subsidios al diésel permiten al Estado crear un fondo de reserva estratégico para amortiguar el precio de la gasolina.
Sostuvo que este alivio financiero genera nuevos ingresos que se incorporan de manera automática al flujo presupuestario, facilitando así la disponibilidad de recursos para asumir de forma viable las próximas negociaciones e incrementos salariales sin desequilibrar las cuentas públicas.
“Va a haber una negociación salarial, se genera una reserva para el tema de la gasolina; se genera también un monto adicional de ingresos, que cuando son ingresos el presupuesto, nos permite incorporarlos de manera automática, no hay ningún problema en eso”, precisó.