La impecable y exitosa redada policial en el aeropuerto cruceño de Viru Viru, que concluyó con la aprehensión del fiscal general del Estado, Roger Mariaca, y de otros fiscales sindicados de varios delitos, quienes luego fueron trasladados a la ciudad de La Paz para su reclusión, marca la impronta de un nuevo estilo de gobierno, que obedece fielmente a todos sus compromisos con el “Escudo de las Américas”, una coalición de cooperación militar expuesta en marzo pasado por el presidente Donald Trump y que cuenta, hasta la fecha, con más de 18 países adscritos.
Al margen de la inusitada espectacularidad que
motivó tal acontecimiento, es importante señalar que, con dichas acciones, se
ha confirmado la existencia de la mencionada Alianza del Escudo Multinacional de
las Américas, como el brazo operativo de EE. UU. para luchar contra la
corrupción, el crimen internacional organizado y el narcoterrorismo en la
región, otrora bautizada, despectivamente, como el patio trasero de los
norteamericanos.
Algo diametralmente opuesto a los dictados del
Foro de São Paulo, esa entelequia comunistoide fundada por Fidel Castro e
Ignacio Lula da Silva, que, a nombre de un supuesto “Socialismo del Siglo XXI”,
avasalló a nuestros pueblos, desde México hasta la Argentina, por más de un
cuarto de siglo, utilizando al narcotráfico como soporte económico de sus
fechorías.
De acuerdo con la teoría fiscal, Mariaca
habría cumplido un rol de “protección y ayuda” a la estructura mafiosa del capo
uruguayo Sebastián Marset durante su gestión como fiscal departamental de Santa
Cruz, entre 2020 y 2024, y posteriormente, desde la Fiscalía General del
Estado. Asimismo, la Fiscalía ha relacionado esa supuesta cobertura con el
operativo de julio de 2023, cuando Marset logró escapar de una operación policial
desplegada para capturarlo.
A mayor abundamiento, en el video que vincula
a Marset con Mariaca, grabado el 3 de marzo pasado en el aeropuerto Viru Viru,
el uruguayo afirmó que el exfiscal general “le avisaba si había o no había”,
refiriéndose a una alerta sobre los operativos de la Policía que buscaban
capturarlo a él y a sus cómplices. De igual manera, diez días antes de la
captura de Marset, este fue visitado en su domicilio de Las Palmas por Roger
Mariaca, según un informe policial.
El Ministerio Público sostiene que el
narcotraficante habría recibido información anticipada sobre operativos y que
esa situación le permitió evadir los esfuerzos de captura. El documento
menciona como sustento entrevistas, declaraciones, diagramas de vínculos e
información atribuida a la UIF, además de videos, entre ellos una entrevista en
la que el propio Marset afirma que Roger Mariaca es su “amigo”.
A la luz de lo expuesto, la problemática
siguiente se trasladó al seno de la Asamblea Plurinacional, donde los
parlamentarios procedieron a nombrar un nuevo fiscal, encargo que recayó en la
persona del Dr. José Armando Urioste Viera, un funcionario judicial que reside
en Trinidad, la capital del Beni. Esta decisión fue muy bien recibida por los
integrantes del ya mencionado Escudo de las Américas, y su complacencia fue
plasmada en un comunicado que señala: “Los gobiernos participantes en la
iniciativa ‘Escudo de las Américas’ elogian al Gobierno de Bolivia por sus
acciones decisivas para combatir el narcotráfico, enfrentar la corrupción y
exigir responsabilidades a quienes facilitan estas actividades”.
Un más que excelente resultado obtenido por la razia en la Fiscalía.