
El evismo ratificó el inicio de movilizaciones escalonadas desde este martes 13 de octubre, con una marcha hacia La Paz y la articulación de organizaciones sociales del campo y la ciudad. En paralelo, la Policía Boliviana reforzó su presencia en carreteras de Cochabamba para garantizar la libre circulación y prevenir posibles bloqueos, en medio de la tensión entre los sectores movilizados y el Gobierno de Rodrigo Paz.
“Nos veremos en las calles”, advirtió Franco García, presidente de la Coordinadora Urbana Popular y dirigente de Evo Pueblo en Cercado, al afirmar que venció el plazo otorgado al Ejecutivo para atender las demandas de las organizaciones afines al expresidente.
Según García, las movilizaciones reunirán a distintos sectores sociales y contemplan la participación de federaciones campesinas de los nueve departamentos. El dirigente sostuvo que la decisión de salir a las calles responde a la falta de respuestas del Gobierno a sus pedidos y propuestas.
La Policía refuerza las rutas de Cochabamba
Ante la convocatoria, la Policía desplegó efectivos en puntos estratégicos de Cochabamba, entre ellos Parotani, Suticollo, el Cruce Vacas y el puente Huayllani, sectores importantes para la conexión vial entre el occidente y el oriente del país.
El operativo contempla controles en puentes, accesos y tramos carreteros con el objetivo de mantener expeditas las vías para el transporte público, los vehículos particulares y los camiones de carga.
El comandante departamental de la Policía, Henry Ontiveros, informó que se distribuyeron uniformados en diferentes accesos a la ciudad. “Tenemos efectivos policiales en todos los puentes y rutas de acceso que tenemos a la ciudad”, señaló, según el reporte de Unitel.
Por su parte, el comandante Ricardo Terrazas advirtió que la institución policial actuará conforme a las disposiciones vigentes.
“Nosotros vamos a cumplir lo que está dispuesto en el Estado de excepción”, manifestó la autoridad, en referencia a las medidas destinadas a evitar interrupciones en la circulación y hacer cumplir las restricciones aplicables.
La convocatoria evista tiene como antecedente el ultimátum planteado por Evo Morales al Gobierno para que abrogue decretos cuestionados por su sector, entre ellos los relacionados con la eliminación de la subvención al diésel y las disposiciones sobre el cierre, la liquidación o la privatización de empresas estatales.
Los dirigentes anunciaron que las protestas se desarrollarán de manera escalonada y que la marcha tendrá como destino la sede de Gobierno. La organización de las movilizaciones busca sumar a sectores campesinos y urbanos en una acción conjunta contra las medidas gubernamentales.
En el ámbito campesino, el dirigente Jerson Murillo también ratificó la marcha y descartó que su propósito sea abrir un espacio de diálogo con las autoridades nacionales.
“Estamos marchando a partir del 13 (...), no vamos a ir a saludar, a dialogar con el Gobierno. Ya advertí, vamos a ir a sacarlo”, declaró Murillo, de acuerdo con Unitel.
El dirigente mencionó como posibles puntos de partida Caracollo, Patacamaya o La Huachaca, aunque no precisó desde cuál comenzará la movilización.
En medio de los anuncios de protesta, el presidente Rodrigo Paz advirtió el 10 de octubre, durante un acto público en San Borja, Beni, sobre el riesgo de retornar a una dinámica de confrontación política marcada por enfrentamientos y bloqueos.
“La democracia nos permite acercarnos, no agarrarnos a tiros, ni a pedradas, ni a bloqueos”, afirmó el mandatario, al defender el diálogo y los consensos como mecanismos para resolver las diferencias.