
El senador Flávio Bolsonaro, candidato presidencial del Partido Liberal (PL), confirmó este miércoles que participará en el debate televisivo con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, organizado por la cadena Band para el domingo 18 de octubre, en uno de los últimos enfrentamientos antes de la segunda vuelta electoral.
El anuncio se produjo un día después de que Bolsonaro afirmara que no asistiría al encuentro. En un video difundido en sus redes sociales, el senador acusó a Lula de actuar de manera previsible y aseguró que acudirá para confrontar directamente al mandatario ante millones de brasileños.
«Te voy a restregar la verdad en la cara y te voy a desmentir en directo para millones de brasileños», afirmó Bolsonaro, quien acusó a su rival de basar su campaña en el miedo y la mentira.
Lula había confirmado su asistencia el martes y expresó su expectativa de que su adversario también comparezca. El mandatario sostuvo que el debate permitirá a los electores conocer las diferencias entre los programas y las candidaturas de ambos aspirantes.
El encuentro del domingo podría convertirse en el primer debate televisado entre los dos principales candidatos, después de que ninguno participara en los enfrentamientos organizados durante la primera vuelta. Varias emisiones previstas por distintas cadenas fueron canceladas por la falta de confirmación de los aspirantes.
La cadena Band mantuvo la convocatoria pese a las dudas sobre la participación de Bolsonaro y había anunciado que dejaría vacío el atril del candidato ausente durante toda la transmisión. La confirmación del senador abre la posibilidad de un enfrentamiento directo en una campaña marcada por la polarización política.
En otro episodio, el debate organizado por Globo para el 1 de octubre tampoco se realizó. Lula anunció que no asistiría y Bolsonaro se retiró poco antes de la emisión, alegando restricciones impuestas por el Tribunal Superior Electoral. El senador calificó esas disposiciones de censura.
En la primera vuelta del 4 de octubre, Bolsonaro obtuvo 56,1 millones de votos, equivalentes al 47,03% de los sufragios válidos, mientras que Lula consiguió 53,9 millones, el 45,16%, según los datos citados del Tribunal Superior Electoral. La diferencia dejó a ambos candidatos en una disputa estrecha por la Presidencia.
Una encuesta de Datafolha realizada entre el 6 y el 8 de octubre situó a Bolsonaro con el 49% de la intención de voto frente al 45% de Lula. El estudio consultó a 2.520 personas y tiene un margen de error de dos puntos porcentuales, por lo que el resultado refleja una contienda todavía competitiva.
La campaña también está marcada por cuestionamientos sobre el entorno de ambos candidatos. Bolsonaro enfrenta interrogantes por fondos que habría solicitado al banquero Daniel Vorcaro para financiar una película sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. El senador reconoce que buscó recursos, pero niega haber ofrecido ventajas a cambio.
La Policía Federal investiga los pagos relacionados con la producción cinematográfica, después de que se difundieran mensajes y audios atribuidos al senador. El caso añade presión sobre el candidato opositor en la recta final de la campaña, aunque las investigaciones no equivalen por sí mismas a una condena.
Lula, por su parte, afronta cuestionamientos relacionados con su hijo Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha, investigado por sospechas de tráfico de influencias. Flávio Bolsonaro ha utilizado este asunto en sus ataques contra el Gobierno, mientras el oficialismo busca centrar la discusión en sus propuestas y en la continuidad de la gestión presidencial.
El debate del domingo será una de las últimas oportunidades para que ambos candidatos expongan sus posiciones antes de la votación del 25 de octubre. Después está previsto otro encuentro en Globo para el viernes 23, aunque Bolsonaro todavía no ha confirmado su asistencia. La expectativa se concentra ahora en si el cara a cara permitirá modificar las preferencias de los electores en una elección decisiva para el futuro político de Brasil.