Bajo el penoco

Animales y salvajes

| 2026-10-15 06:47:00

Un hombre murió en Inglaterra tras saltar al recinto de un tigre en un zoológico. ¿Qué lo impulsó a desafiar a un depredador capaz de matar de un zarpazo? Al parecer el sujeto tenía problemas mentales, pero no sería extraño pensar que su condición había sido afectada por las locuras que andan divulgando los exponentes de la ideología woke en muchos campos, entre ellos la vida salvaje. De hecho, ellos creen ser capaces de autopercibirse como animales y en ese afán reclaman que otros los acepten como tales, entre ellos un tigre de 400 kilos. Dicen tener buenas intenciones, pero cuando la empatía degenera en sentimentalismo, se confunde respeto por los animales con negación de su naturaleza. La fauna salvaje no es una colección de mascotas, los depredadores no son criaturas domesticables mediante actos de bondad y la naturaleza no funciona según nuestros deseos. Fiel a su doctrina de desconocer las leyes naturales, los woke idealizan la vida silvestre, ignoran los riesgos de la convivencia y anteponen abstracciones a la seguridad humana. Respetar la naturaleza exige comprenderla, no desafiarla. La estupidez humana no domestica la ferocidad animal.