
El encuentro entre los presidentes Rodrigo Paz Pereira y José Antonio Kast, previsto para este viernes 16 de octubre en La Paz, abre una oportunidad para impulsar una nueva etapa en la relación bilateral entre Bolivia y Chile, la primera de esta naturaleza en 71 años.
De acuerdo con un reporte oficial, este encuentro trae consigo agenda que contempla integración energética, comercial, digital y fronteriza, en el marco de la apertura de Bolivia al mundo y la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo.
Al referirse a la reunión, el primer mandatario boliviano planteó la necesidad de superar los conflictos históricos y avanzar hacia acuerdos que beneficien a ambos pueblos, especialmente a quienes viven del comercio.
“Si yo me encuentro en conflicto toda la vida con Chile, ¿qué voy a hacer con mis compañeros hermanos bolivianos que hacen negocio con el Pacífico y tienen que pasar por Chile?”, cuestionó.
La relación entre Bolivia y Chile está marcada por el Tratado de Paz y Amistad de 1904 y la histórica reivindicación boliviana de una salida soberana al océano Pacífico ya que esta diferencia condicionó los vínculos diplomáticos entre ambos países, que se interrumpieron en 1962 y nuevamente en 1978, tras el fracaso del proceso de negociación de Charaña.
Pese a los posteriores esfuerzos de diálogo, la cuestión marítima llegó a la Corte Internacional de Justicia, que en 2018 determinó que Chile no tenía una obligación jurídica de negociar con Bolivia una salida soberana al mar.
Otro asunto de interés bilateral fue la controversia por las aguas del Silala, cuyo proceso ante la misma Corte concluyó en 2022, tras la convergencia de las posiciones de ambos países durante el litigio.
El encuentro con Kast representa una oportunidad para traducir el diálogo en acuerdos concretos que fortalezcan el comercio, la inversión y la conectividad. La apuesta del Gobierno es abrir Bolivia al mundo y generar condiciones para que el mundo encuentre oportunidades en el país.
En este contexto, la agenda bilateral incluye la interconexión eléctrica, el transporte de hidrocarburos, la modernización de acuerdos comerciales, la conectividad digital y la mejora de los pasos fronterizos. Estas iniciativas buscan facilitar el tránsito de personas y mercancías, dinamizar el intercambio económico y fortalecer la conexión de Bolivia con los mercados internacionales.
También se plantean proyectos de integración física y logística, como la posible reactivación del ferrocarril Charaña-La Paz, el mantenimiento de los hitos fronterizos y las negociaciones sobre el oleoducto Sica Sica-Arica. La cooperación podría ampliarse a la atención de urgencias médicas y el seguimiento de embarazos en comunidades fronterizas.
El jefe de Estado anunció, además, que promoverá encuentros bilaterales con los cinco países vecinos: Chile, Perú, Brasil, Paraguay y Argentina, para fortalecer las relaciones comerciales y abrir nuevas oportunidades.
“El pasado fue conflicto, el presente y el futuro tienen que ser desarrollo, nuestros hijos no tienen que morir por cuentas del pasado, nuestros hijos tienen que tener oportunidades porque nosotros entre hermanos y hermanas, entre bolivianos y bolivianas, construimos el futuro”, dijo.