Enfoques

Octubre y el otro intento de golpe de Estado

Octubre y el otro intento de golpe de Estado
Rolando Tellería A. | Profesor de Ciencias Políticas de la UMSS
| 2026-10-21 06:11:49

Octubre es un mes políticamente emblemático para Bolivia. En él se han concentrado grandes convulsiones sociales, caídas de gobiernos y redefiniciones del rumbo del Estado.

En 1964 cayó Víctor Paz Estenssoro, durante su tercer mandato, por un golpe protagonizado por su vicepresidente. En octubre de 1967, Ernesto Che Guevara fue capturado y ejecutado por orden del gobierno del general René Barrientos Ortuño.

En octubre de 1970, antes del golpe encabezado por el entonces coronel Hugo Banzer Suárez, Bolivia tuvo seis presidentes en 24 horas. En octubre de 1982, recuperó la democracia después de casi dos décadas de dictaduras militares.

Otro hito fue la revuelta popular de octubre de 2003, conocida como la Guerra del Gas, cuyo epicentro estuvo en El Alto. El conflicto dejó decenas de muertos y culminó el 17 de octubre con la renuncia y huida de Gonzalo Sánchez de Lozada. El acontecimiento marcó el fin de la democracia pactada y el comienzo del ocaso del ciclo neoliberal.

En octubre de 2019 comenzó el levantamiento popular contra el fraude electoral. Durante 21 días, miles de bolivianos salieron a las calles hasta arrinconar a Evo Morales, quien renunció y huyó a México después de casi 14 años en el poder.

¿Son casualidades del destino o en octubre confluyen factores sociales, económicos y políticos que precipitan decisiones trascendentales? La experiencia parece haber convertido este mes en una fecha clave del imaginario político boliviano.

En ese contexto, Evo Morales y sus seguidores prepararon para este octubre una serie de movilizaciones: mítines, encuentros de la izquierda internacional, marchas y un bloqueo general indefinido que buscaba la caída de Rodrigo Paz. Sería su cuarto intento de acortar el mandato de un presidente constitucionalmente elegido.

El primero de estos episodios ocurrió en octubre de 2024, cuando el evismo bloqueó el país durante 21 días con el pretexto de «salvar Bolivia». Buscaba la renuncia de Luis Arce y una sucesión constitucional que, según esta estrategia, permitiría realizar elecciones con Evo habilitado.

Durante aquella movilización, Juan Ramón de la Quintana planteó su tesis del «rito del bloqueo», según la cual la acumulación de sangre y muertos conduciría a la «defunción del poder». La violencia se convirtió así en un componente central de la estrategia evista. Sin embargo, pese a las provocaciones, no se produjo la escalada de violencia esperada y el intento fracasó.

En junio de 2025, Morales volvió a intentar la caída de Arce, esta vez mediante un bloqueo de 14 días que dejó seis fallecidos, entre policías y civiles. La movilización terminó en una pausa humanitaria el 15 de junio.

Posteriormente, ya bajo el gobierno de Rodrigo Paz, sectores vinculados al evismo, junto con la COB y la Federación Tupac Katari, impulsaron un bloqueo de 52 días para acorralar al nuevo presidente y forzar su renuncia. Sin lograr ese objetivo, el movimiento terminó desgastándose.

Para octubre estaba previsto un nuevo intento, con marchas y un bloqueo indefinido desde el 13 de octubre, después de la clausura de Runasur en Lauca Ñ. Pero las divisiones sindicales y la pérdida de capacidad de convocatoria obligaron a sus promotores a retroceder.

Sin embargo, octubre trajo una sorpresa: la aprehensión y destitución del fiscal general Roger Mariaca, junto con revelaciones sobre una presunta organización criminal de alto nivel que habría operado desde los primeros años del régimen masista.

¿Qué es octubre, entonces?

*El autor es profesor de la carrera de Ciencia Política de la UMSS.

Rolando Tellería A. | Profesor de Ciencias Políticas de la UMSS