
Estonia encabeza la clasificación de los mejores países para vivir en 2026, por delante de Singapur y Malasia, según un estudio elaborado por la plataforma Rumavi y difundido por Visual Capitalist. El informe evalúa 184 países mediante 24 indicadores relacionados con las finanzas y los impuestos, la calidad de vida y la salud, la seguridad y la estabilidad, y las oportunidades para establecerse y desarrollar actividades económicas.
El país báltico obtuvo una puntuación de 72,8 sobre la escala utilizada, apenas por encima de Singapur, con 72,6, y Malasia, con 72 puntos. Portugal ocupa el cuarto lugar, con 71,6, seguido por Taiwán, con 71,4. Los resultados muestran que el bienestar y las oportunidades no dependen exclusivamente del tamaño de la economía o del nivel de riqueza de un país.
Estonia, una nación de aproximadamente 1,3 millones de habitantes, destaca por sus indicadores de seguridad, fortaleza institucional y oportunidades para emprender. El informe también resalta su sólido ecosistema de empresas emergentes y una baja tasa de desempleo juvenil. Su resultado la coloca por delante de economías considerablemente más grandes y de países tradicionalmente considerados destinos privilegiados para vivir.
Europa concentra la mitad de los 20 países mejor clasificados. Además de Estonia y Portugal, figuran Lituania, Letonia, República Checa y Malta. La calidad de los servicios sanitarios y las condiciones generales de vida favorecen a varias naciones europeas, mientras que los costos relativamente accesibles de algunos países del sur y del este del continente mejoran su posición frente a economías más caras.
Asia oriental y sudoriental también obtiene resultados destacados. Singapur ocupa el segundo puesto, Malasia el tercero y Taiwán el quinto. Hong Kong aparece en la séptima posición, mientras Japón y Brunéi también se encuentran entre los 20 primeros. La clasificación confirma el atractivo de varios centros asiáticos por sus oportunidades económicas, infraestructura y condiciones para establecerse.
En el extremo opuesto, África concentra 13 de los 20 países con las puntuaciones más bajas. Entre los peor ubicados figuran la República Democrática del Congo, Eritrea, Burkina Faso, Burundi, Mauritania y Etiopía. Afganistán y Yemen aparecen en los últimos puestos de la clasificación mundial, en un contexto marcado por conflictos, inestabilidad política y debilidad institucional.
El estudio atribuye los malos resultados de numerosos países a problemas como la inseguridad, la fragilidad de las instituciones públicas, la inestabilidad política y las deficiencias en los servicios sanitarios. También considera relevantes la protección de los derechos de propiedad y las condiciones para desarrollar proyectos personales y económicos. Estas variables pueden reducir las posibilidades de progreso incluso cuando existen recursos naturales o potencial productivo.
Estados Unidos ocupa el puesto 107 entre 184 países, con una puntuación de 60 puntos, por debajo de Canadá, que alcanza 66,8, y del Reino Unido, con 65,8. También queda detrás de India, con 60,6, y Brasil. Aunque conserva ventajas en educación, emprendimiento y oportunidades empresariales, el elevado costo de vida afecta sus resultados en salud, seguridad, estabilidad y condiciones generales para vivir.
Pese a su posición en la mitad inferior de la clasificación, Estados Unidos continúa atrayendo inmigrantes. El informe señala que el país recibió más de 1,3 millones de nuevos inmigrantes procedentes del extranjero durante 2025. El dato ilustra que una clasificación general sobre calidad de vida no determina por sí sola las decisiones migratorias, que también dependen del empleo, los ingresos, los vínculos familiares y las expectativas de movilidad social.
La clasificación ofrece una perspectiva comparativa sobre las condiciones para vivir y desarrollar proyectos personales en distintas partes del mundo, pero sus resultados deben interpretarse según los indicadores y la metodología empleados. El documento difundido no incluye a Bolivia entre los datos reproducidos en el artículo, por lo que no permite establecer su posición ni compararla directamente con otros países latinoamericanos. Para evaluar el lugar de Bolivia sería necesario consultar la base completa del estudio y verificar sus resultados específicos.