
Un conflicto por la tenencia de tierras en el Territorio Indígena Movima, cerca de Santa Ana del Yacuma, en el departamento del Beni, terminó con un comunario herido de bala y un presunto autor de los disparos retenido por los pobladores.
La víctima fue identificada como Alfredo Zelada, quien resultó herido en un pie durante un enfrentamiento entre comunarios y personas vinculadas a una propiedad ganadera, en medio de un intento de desalojo registrado la tarde del sábado 31 de octubre.
Según la denuncia de representantes indígenas, los comunarios acudieron al predio para exigir que los ganaderos abandonen el terreno, argumentando que una resolución administrativa del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) los reconoce como legítimos titulares de las tierras.
Sin embargo, durante las conversaciones se produjo un episodio de violencia. En videos difundidos por el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS) se observa a una persona con el rostro cubierto que saca un arma de fuego de un vehículo blanco y realiza varios disparos. Otro registro audiovisual muestra a un hombre con una lesión en el pie.
El presidente de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEMB), Víctor Iván Palacios, denunció que los comunarios fueron amenazados con armas de fuego.
Tras el incidente, los pobladores retuvieron al presunto responsable de los disparos y lo entregaron a las autoridades policiales. En las imágenes difundidas se observa al sospechoso atado a un árbol y bajo vigilancia de los comunarios.
Disputa por la propiedad de las tierras
Por su parte, el ganadero Jorge Paz rechazó las acusaciones y aseguró que es el legítimo propietario del terreno. Afirmó que cuenta con folio real y documentación que respalda su derecho propietario.
En declaraciones a Radio y Televisión San Ignacio, sostuvo que fue víctima de un avasallamiento y acusó a los comunarios de intentar ocupar ilegalmente sus tierras.
Paz también señaló que el pasado 27 de octubre los pobladores intentaron desalojarlo con apoyo policial, pero que el procedimiento no se concretó porque, según su versión, no presentaron los documentos originales que acreditaran la propiedad. Ante ello, aseguró que exhibió su folio real y los comunarios se retiraron.
El conflicto mantiene enfrentadas ambas posiciones sobre el derecho propietario del predio. Mientras los representantes indígenas respaldan su reclamo en una resolución administrativa del INRA, el ganadero sostiene que posee documentación legal que acredita su titularidad.
Hasta el momento, la Policía no había emitido un informe oficial sobre el enfrentamiento ni se conocía una versión de las autoridades respecto a la situación del sospechoso retenido.