
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha afirmado en una entrevista con dos periodistas de The New York Times que aceptará los resultados de las elecciones legislativas de medio mandato celebradas en su país este martes 3 de noviembre y que está dispuesto a trabajar con los demócratas.
Estas declaraciones se produjeron por la noche, poco después de que comenzaran a cerrarse los primeros centros de votación. "Estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados", aseguró Trump al ser consultado sobre el desenlace de los comicios.
También manifestó su disposición a cooperar con la oposición: "Trabajaremos con los demócratas y, ya saben, esperamos poder trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a algún acuerdo".
"Dos años vetándolo todo"
A un día de las votaciones, el jefe de Estado declaró que recurriría a sus facultades ejecutivas para bloquear la agenda demócrata si fuera necesario. "Supongo que me convertiré en el señor Veto", aseveró Trump el 1 de noviembre en un pódcast para The New York Post.
En este contexto, Trump explicó su estrategia: "Te estarán enviando cosas. Tú las vetarás. Y, eventualmente, después de uno o dos meses de que todo sea vetado —simplemente están desperdiciando [tiempo]—, vienen y haces un acuerdo".
La postura del mandatario pareció dar un giro este martes en una entrevista telefónica, donde insistió en su disposición a cooperar con la oposición para garantizar que las cosas funcionen bien en el país. Aseguró que algunos dirigentes del Partido Demócrata se comunicaron con él porque también pretenden alcanzar acuerdos.
Trump admitió que no desea pasar los próximos dos años bloqueando propuestas. "No quiero estar simplemente sentado durante dos años vetándolo todo", sostuvo, al tiempo que señaló que los demócratas también prefieren que se concreten medidas.
Incluso si los republicanos pierden la mayoría en ambas cámaras, Trump conservará la facultad de rechazar los proyectos de ley aprobados por el Congreso. Para superar ese veto se necesita una mayoría de dos tercios de los legisladores que voten en cada cámara, un umbral que, según los expertos, los demócratas difícilmente alcanzarían por sí solos. Sin embargo, esto no significa que pueda bloquear cualquier actividad del Legislativo.