
La Confederación Sindical de Trabajadores en Salud Pública de Bolivia confirmó un paro nacional de 24 horas, a cumplirse este miércoles 26 de marzo. La medida de presión se debe a que las gobernaciones no han incluido en sus presupuestos el pago del bono de vacunación de esta gestión, beneficio que consideran un derecho adquirido.
Los servicios de consulta externa serán suspendidos, pero la atención en emergencias estará garantizada en los distintos niveles de salud, según la resolución emitida el pasado 14 de marzo.
Robert Hurtado, máximo dirigente de los trabajadores de salud de Santa Cruz, dejó en claro que este bono no es un pago extra, sino una conquista histórica del sector.
"El viático de vacunación es una compensación por el trabajo en campañas de inmunización humana y animal. No vamos a permitir que nos lo quiten", enfatizó.
El paro incluirá movilizaciones en ciudades y provincias, con la posibilidad de una concentración en la Brigada Parlamentaria de Santa Cruz. Hurtado denunció que en el Senado circula un anteproyecto de ley que busca eliminar este beneficio.
"No vamos a renunciar a ningún derecho. Esta es una pelea por algo que hemos logrado con años de esfuerzo", aseguró.
Más allá del bono, los trabajadores también denuncian una crisis estructural en el sistema de salud. Hurtado señaló que la Maternidad Percy Boland y el Hospital de Niños en Santa Cruz enfrentan un colapso, mientras que el Gobierno pretende fusionar el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop) con otro sistema que, según el dirigente, "ni siquiera funciona".
“Los tres niveles de gobierno tienen responsabilidad en el colapso del sistema de salud y ninguno hace nada”, reclamó Hurtado.
Además, alertó sobre la precarización laboral en el sector, denunciando retrasos salariales y una creciente vulneración de derechos.
Hurtado dijo que tras muchas misivas enviadas y falta de atención a la demanda, los trabajadores están decididos a no retroceder en la defensa de sus derechos.