
La Gobernación de Santa Cruz declaró este martes emergencia departamental ante el impacto de las intensas lluvias que han provocado riadas, inundaciones y deslizamientos en diversas zonas. La situación afecta tanto a comunidades como a zonas productivas, donde miles de hectáreas de cultivos están bajo el agua.
El director de Gestión de Riesgo de la Gobernación, Jhonny Rojas, confirmó que hasta la fecha tres municipios han sido declarados en emergencia y seis en desastre. Entre los más afectados está Cuatro Cañadas, que este lunes oficializó su declaratoria de desastre tras la inundación de siete comunidades.
Asimismo, Pailón, Lagunillas, Ascensión de Guarayos, San Julián y Moromoro han sido declarados en desastre, mientras que El Puente, Yapacaní, Okinawa y Camiri se encuentran en emergencia. El ascenso de los niveles de los ríos ha generado una situación crítica en todas las cuencas del departamento.
El Servicio de Encauzamiento de Ríos (Searpi) reportó que la superficie de cultivos afectados alcanza las 101.000 hectáreas, golpeando principalmente a productores de soya, maíz y sorgo, además de pasturas. El rebalse del río Ichilo dejó aisladas a unas 20 familias del sindicato Arenales y afectó cultivos en comunidades de la TCO Yuracaré-mojeño.
“El agua se llevó todo, parece un mar y el nivel está a la cintura”, relató Javier Cayo, uno de los afectados. En Yapacaní, el desborde del río anegó 1.700 hectáreas de arroz y soya, mientras que en Warnes calles y viviendas quedaron bajo el agua.
Desde la Gobernación se hizo un llamado urgente al Gobierno nacional para que proporcione combustible y recursos necesarios para la movilización de maquinaria pesada y asistencia a las poblaciones afectadas.
“Solicitamos la provisión de gasolina y diésel para atender la emergencia y evitar mayores daños”, demandó Rojas.
Las intensas lluvias han generado rupturas de diques en municipios como San Julián, El Puente, Cuatro Cañadas, Okinawa, Cabezas y Pailón. Pese a los esfuerzos del Searpi con maquinaria pesada, la falta de combustible limita la respuesta oportuna.