
El US Open de tenis en Nueva York experimentó un cambio notable en el ambiente de sus instalaciones desde la legalización del consumo recreativo de cannabis en 2021. La presencia constante del olor a marihuana en el complejo de Flushing Meadows se convirtió en un tema recurrente entre los jugadores, quienes han manifestado su incomodidad ante esta nueva realidad que afecta tanto a las pistas de entrenamiento como a los partidos oficiales.
Durante la segunda ronda del torneo, Novak Djokovic expresó su desagrado por la situación, señalando que la percepción del olor a marihuana es más intensa en este evento que en cualquier otro lugar. “Claro que se siente en todas partes. De hecho, se siente más que en ningún otro lugar. A algunos les molesta más, a otros menos, a mí personalmente tampoco me gusta ese olor, ni siquiera el hedor, pero aquí está permitido”, expresó el tenista serbio.
“De alguna manera hay que aceptarlo como es, pero la realidad es que se siente en todas partes, desde las pistas de entrenamiento hasta que entrás al partido”, manifestó Djokovic, quien se encuentra en la Tercera Ronda en la que se medirá -este viernes- ante el británico Cameron Norrie.
No solo Djokovic ha manifestado su incomodidad ante la presencia del olor de la hierba. El noruego Casper Ruud también compartió su experiencia: “Vayas donde vayas huele a marihuana y eso también se traslada a las pistas de tenis. Hay que aceptarlo, pero no es que sea mi olor favorito”. La preocupación se extiende a otros jugadores, como el alemán Alexander Zverev, quien en 2023 ironizó sobre la situación al referirse a la pista 17, ubicada cerca del parque Flushing Meadows-Corona, donde el consumo es habitual entre los jóvenes. Zverev comentó: “La pista 17 huele como la habitación de Snoop Dogg. Estoy muy feliz por ellos”.