
El Club Bolívar recibió el permiso definitivo de construcción en línea para continuar la edificación de su nuevo estadio en Tembladerani, un paso decisivo que le permitirá avanzar sin restricciones en una de las obras más importantes de su historia. La autorización fue ratificada este martes durante una visita de inspección realizada por el alcalde de La Paz, Iván Arias.
“El estadio de Bolívar está avanzando y este tipo de inversiones, de millones de dólares en tiempos difíciles, le hacen bien a la ciudad”, afirmó Arias, quien explicó que el club había trabajado hasta ahora con permisos provisionales y que la autorización final fue otorgada tras el cumplimiento de todos los requisitos exigidos por la Alcaldía.
Durante el recorrido, autoridades y periodistas constataron avances en los cuatro sectores del futuro escenario, donde ya están concluidos los trabajos estructurales más complejos, como cimientos, muros, columnas, vigas y losas. Superada la etapa de preparación del terreno, la obra ingresa ahora en la fase de construcción en altura.
El ingeniero responsable del proyecto, Mauricio Maldonado, informó que el estadio está planificado para albergar inicialmente a unos 15.000 espectadores, aunque el aforo podría ampliarse hasta cerca de 20.000 en las curvas norte y sur. El diseño también contempla la posibilidad de alquilar el escenario para conciertos, con un sistema que garantizará la protección del césped.
El proyecto incluye edificios en las rectas de preferencia y general, uno de ellos con 14 palcos VIP con accesos directos a la cancha, además de un patio de comidas en el subsuelo. Las autoridades aseguraron que la construcción se ejecuta con especial cuidado para no afectar a las viviendas colindantes y que algunas áreas del entorno recibirán mejoras.
La obra forma parte del Plan Centenario del club y tiene prevista una inversión cercana a los 40 millones de dólares. Aunque inicialmente se proyectó inaugurar el estadio en abril de 2025, los plazos se ajustaron y ahora la conclusión está programada para diciembre de 2026, con el campo de juego —de césped natural y drenaje especial— como la última etapa de construcción.