El Manchester City cumplió con autoridad en el Etihad Stadium y derrotó 3-0 al Fulham bajo una intensa lluvia, resultado que le permite colocarse a solo tres puntos del líder Arsenal, que cerrará la jornada este jueves ante el Brentford. El equipo de Pep Guardiola resolvió el duelo antes del descanso y mete presión en la cima de la Premier League.
Sin necesidad de exhibir su versión más brillante, el City fue contundente en el momento justo. Con Rodrigo Hernández como eje y Phil Foden muy activo desde el inicio, los locales encontraron profundidad y eficacia para desarmar a un Fulham que volvió a mostrar fragilidad defensiva.
El quiebre llegó tras un error de Sander Berge, cuyo despeje defectuoso terminó en los pies de Antoine Semenyo, que no perdonó y abrió el marcador. El extremo ghanés, revitalizado desde su llegada en enero, firmó así su quinto tanto en los últimos ocho partidos.
El Fulham rozó el empate con un disparo de Harry Wilson que exigió a Gianluigi Donnarumma, pero del posible 1-1 se pasó al 2-0 en una contra letal que Nico O’Reilly definió con calidad ante Bernd Leno. Poco después apareció Erling Haaland, que recibió de Foden y marcó el tercero con un remate preciso desde la frontal, su gol 22 en la Premier y 29 de la temporada.
Con el partido sentenciado al descanso, Guardiola optó por dosificar a Haaland y asegurar el control. El Fulham intentó reaccionar en el complemento, pero se topó con una defensa firme y ordenada que no concedió espacios ni opciones claras.
A diferencia de lo ocurrido en el duelo de la primera vuelta, cuando un 0-3 casi se transforma en susto, el City mantuvo la concentración hasta el final. La afición celebró una victoria sólida que mantiene viva la pelea por el título y traslada toda la presión al Arsenal.