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Irán confirma muerte de su jefe de seguridad y escala guerra con Israel

La eliminación de Ali Larijani y Gholamreza Soleimani marca un punto crítico en el conflicto regional

Internacional | Agencia | 2026-03-17 20:00:10

Irán confirmó este martes la muerte de Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en un ataque aéreo atribuido a Israel, en medio de una escalada militar sin precedentes en Medio Oriente.

El gobierno iraní calificó a Larijani como un “mártir” y aseguró que murió junto a su hijo y escoltas, elevando la tensión política y simbólica en el país tras la pérdida de una de sus figuras más influyentes.

En paralelo, la Guardia Revolucionaria confirmó la muerte de Gholamreza Soleimani, líder de la milicia Basij, considerada un pilar clave en el control interno del régimen.

Israel reivindicó ambos ataques como parte de una ofensiva estratégica dirigida a debilitar la estructura de mando iraní, intensificando su campaña militar iniciada semanas atrás.

El primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que las operaciones buscan “desmantelar el aparato de poder” iraní y abrir paso a un eventual cambio interno.

La respuesta de Irán no se hizo esperar: lanzó misiles y drones contra objetivos israelíes y posiciones estadounidenses en la región, incluyendo ataques a la embajada de Estados Unidos en Bagdad.

Las defensas aéreas en países del Golfo como Qatar y Emiratos Árabes Unidos interceptaron múltiples proyectiles, evitando daños mayores pero evidenciando la expansión del conflicto.

En Líbano, los bombardeos israelíes contra posiciones de Hezbollah elevaron el número de muertos por encima de 900, según autoridades sanitarias locales.

El conflicto también ha impactado la estabilidad global, con el estrecho de Ormuz parcialmente bloqueado, afectando el flujo de petróleo y generando incertidumbre económica.

Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su discurso y descartó la necesidad de apoyo de la OTAN en la campaña contra Irán.

Las divisiones internacionales se profundizan, con varios países europeos rechazando involucrarse militarmente en la protección del estratégico corredor energético.

Analistas coinciden en que la muerte de Larijani representa un golpe directo al núcleo del poder iraní, pero advierten que también podría desencadenar una fase aún más agresiva del conflicto.