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EE.UU. despliega unidad de élite de 3.000 efectivos al Medio Oriente

La 82 División Aerotransportada sería enviada mientras Washington evalúa posibles operaciones terrestres sin confirmar presencia en Irán

Internacional | Agencia | 2026-03-24 22:55:00

Estados Unidos se prepara para desplegar hasta 3.000 efectivos de la 82 División Aerotransportada en Oriente Medio, en medio de la escalada de tensiones en la región y los ataques que mantiene con apoyo de Israel.

Diversos medios estadounidenses señalan que la decisión aún no implica un despliegue directo en territorio iraní, mientras el Pentágono y la Casa Blanca continúan evaluando el alcance de la operación.

La corresponsal de seguridad nacional de Fox News, Jennifer Griffin, afirmó que el comandante de la unidad, el general Brandon Tegtmeier, ya recibió la orden de prepararse para el despliegue en la región.

Según esta versión, la movilización forma parte de un análisis más amplio sobre la posibilidad de ejecutar operaciones terrestres en el contexto del conflicto en Oriente Medio.

El diario The New York Times había anticipado previamente que Washington consideraba enviar esta división, una de las unidades de élite del Ejército estadounidense, como refuerzo estratégico.

Por su parte, The Wall Street Journal informó, citando a funcionarios anónimos, que el plan contempla el traslado de aproximadamente 3.000 soldados para apoyar las operaciones iniciadas el 28 de febrero.

Estas acciones militares se desarrollan con el respaldo de Israel, en el marco de una ofensiva dirigida a contener amenazas en la región.

En paralelo, crecen las especulaciones sobre un eventual despliegue en territorio iraní, incluyendo puntos estratégicos como la isla de Jarg, donde se ubica el principal centro petrolero del país.

Sin embargo, encuestas recientes de Reuters e Ipsos revelan que el 55 % de los estadounidenses se opone al envío de tropas a Irán, mientras solo un 7 % respalda una intervención a gran escala.

El presidente Donald Trump anunció además una pausa de cinco días en los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes, tras conversaciones que calificó como “productivas” con Teherán.

No obstante, autoridades de la República Islámica niegan que hayan existido contactos directos con Washington, manteniendo la incertidumbre sobre la evolución del conflicto y el posible alcance del despliegue militar estadounidense.