
Las protestas contra los prolongados apagones continuaron este viernes en distintos municipios de La Habana, donde miles de personas permanecen sin electricidad durante más de 25 horas consecutivas. La crisis energética, considerada la peor en décadas, ha derivado en enfrentamientos entre vecinos y fuerzas policiales en varios sectores de la capital cubana.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) informó que los cortes alcanzaron el 61% del sistema eléctrico nacional durante la hora pico del jueves y proyectó nuevas interrupciones equivalentes al 50% de la demanda para este viernes. En el oriente del país, los apagones superan las 50 horas continuas.
En Guanabacoa, vecinos denunciaron choques entre manifestantes y efectivos policiales tras más de 40 horas sin suministro eléctrico. La activista Maritza Concepción afirmó que varias personas salieron a las calles para reclamar por la situación y terminaron enfrentándose con agentes de seguridad cerca del sector de La Hata.
Escenas similares se registraron en el barrio Romerillo, en el municipio Playa. Residentes denunciaron cortes constantes y breves restablecimientos del servicio eléctrico, situación que provocó protestas con cacerolazos y empujones contra efectivos policiales desplegados en la zona.
La tensión también se trasladó a La Güinera, uno de los principales focos de las manifestaciones antigubernamentales de julio de 2021. Wilber Aguilar, padre de un joven encarcelado tras aquellas protestas, describió el ambiente como de “caos y desesperación”.
En Holguín, el opositor Julio César Álvarez reportó interrupciones de más de 50 horas, acompañadas de un fuerte despliegue policial. Según indicó, el malestar social continúa creciendo pese a la presencia masiva de agentes de seguridad en las calles.
La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió una alerta de seguridad luego de denunciar actos de “represión” durante las protestas del 13 de mayo. La representación diplomática advirtió que la inestabilidad de la red eléctrica afecta además el suministro de agua, la refrigeración de alimentos y las comunicaciones.
El comunicado precisó que las protestas no estuvieron dirigidas contra ciudadanos estadounidenses, aunque señaló reportes sobre acciones policiales agresivas contra manifestantes cubanos. La legación recomendó a sus ciudadanos almacenar combustible, agua y alimentos, además de evitar concentraciones públicas.
El ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció que la isla ya no cuenta con reservas de diésel ni fuel oil. El funcionario calificó la situación de “crítica” y atribuyó el colapso energético al endurecimiento de las sanciones estadounidenses y al bloqueo petrolero impuesto desde enero de 2025.
La crisis se agravó tras la interrupción del suministro venezolano a comienzos de año. Cuba produce apenas el 40% del combustible que consume y depende de importaciones constantes para sostener el funcionamiento de su economía y del sistema eléctrico nacional.
El único cargamento petrolero recibido en los últimos cuatro meses arribó desde Rusia el pasado 31 de marzo con 730.000 barriles de crudo, cantidad que, según autoridades cubanas, alcanza únicamente para cubrir cerca de dos semanas de demanda interna.
Mientras tanto, Moscú reiteró este viernes su respaldo político y financiero a La Habana durante una reunión entre los cancilleres Serguéi Lavrov y Bruno Rodríguez en el marco de la cumbre de ministros de Relaciones Exteriores de los BRICS en Nueva Delhi. En medio de la crisis, los ciudadanos cubanos continúan enfrentando escasez de combustible, inflación, paralización del transporte y prolongados cortes de energía que agravan el deterioro de las condiciones de vida en la isla.