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Elon Musk pierde el juicio contra Sam Altman por OpenAI

El magnate tecnológico Elon Musk durante el juicio por OpenAI celebrado en Oakland, California.
Internacional | El País | 2026-05-18 16:48:34

Un jurado estadounidense ha rechazado este lunes la demanda de Elon Musk contra Sam Altman y OpenAI. El fallo, emitido por un tribunal federal de Oakland (California), considera que la startup de inteligencia artificial (IA) no traicionó su misión general de beneficio público al transformarse en una empresa con fines de lucro.

El fundador de Tesla denunció que Altman y el presidente de OpenAI, Greg Brockman, se aprovecharon de sus aportaciones iniciales al capital de la entidad sin ánimo de lucro para crear OpenAI a sabiendas de que acabarían transformándose en una empresa que busca ganar dinero. El jurado ha rechazado la reclamación de Musk porque considera que ha esperado demasiado tiempo para presentar su demanda y “está prescrita”.

Tras conocer la sentencia, Musk ha anunciado que se plantea apelar.

La decisión judicial supone un tremendo varapalo para Elon Musk, que reclamaba una indemnización de 150.000 millones de dólares, tras un juicio muy polémico que se ha prolongado durante tres semanas y en el que las partes han vertido acusaciones cruzadas de los dos magnates tecnológicos y que afectará al futuro de la compañía creadora del popular chatbot, ChatGPT, allanando su salida a Bolsa.

El juicio, que ha contado con 11 sesiones de declaraciones de los empresarios y otros inversores, ha puesto en evidencia la animadversión entre ambos magnates tecnológicos, que se han acusado de mentir y de manipular.

“Existe una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado, por lo que estaba preparada para desestimar el caso de inmediato”, advirtió la jueza federal, Yvonne Gonzalez Rogers, que ha tenido protagonismo durante el juicio por su forma de dirigir las sesiones.

Los abogados de Musk destacaron durante el juicio que Altman y Brockman “robaron una organización benéfica” cuando cambiaron el objeto de OpenAI. Además, describieron a Altman como un personaje mentiroso y manipulador. Recordaron cómo en 2023 fue destituido de su cargo de director ejecutivo para evidenciar que el consejo alberga suspicacias sobre él. Musk también trató de subrayar el enorme enriquecimiento que la evolución de OpenAI había provocado en sus inversores iniciales, algo que él no pudo disfrutar porque salió de la empresa supuestamente engañado, según su versión, que ha sido desestimada por el jurado.

Por su parte, el equipo legal de OpenAI y Altman trataron de describir al propietario de la red social X como una persona egocéntrica, celosa y con ansias de poder. Aseguran que tiene una personalidad radical y poco flexible y lo tildaron de volátil y poco equilibrado con tendencia a enfadarse ante cualquier contrariedad. Según el relato de Altman y Brockman durante el juicio, Musk abandonó la startup cuando los otros inversores le denegaron el control total del negocio. Y recordaron que Musk lanzó una empresa competidora, xAI, la startup fundada en 2023 por el magnate de origen sudafricano.

Origen de OpenAI

En 2015, Musk fue uno de los primeros mecenas de una pequeña y entonces desconocida startup denominada OpenAI al aportar 38 millones. La entidad fue constituida como un laboratorio de investigación sin ánimo de lucro, con la misión de desarrollar inteligencia artificial (IA) en beneficio de la humanidad. Once años más tarde, OpenAI es uno de los gigantes del sector de la IA, con una valoración cercana a un billón de dólares y que planea salir a Bolsa en breve.

Pocos en aquel entonces intuyeron la fulgurante evolución de la empresa. Musk se quejaba en la demanda de que Altman y el resto de inversores le convencieron para invertir en OpenAI con esos principios que buscaban un beneficio para la humanidad, pero que luego convirtieron en una empresa en busca de resultados con estrechos lazos con Microsoft, lo que a su juicio traicionó la misión original.

El excéntrico fundador de Tesla presentó una demanda en 2024 contra OpenAI, al consejero delegado, Sam Altam, y al presidente, Greg Brockman, de “apropiarse indebidamente de una organización benéfica” al dirigir miles de millones de dólares de inversiones de Musk y Microsoft aportados en una organización sin fines de lucro hacia una empresa comercial.

El origen de OpenAI se remonta a 2015, cuando Musk, Altman y otros inversores decidieron apostar por un instrumento para desarrollar la IA. Tras varias diferencias, Musk abandonó la junta directiva en 2018. Al año siguiente, se convirtió en una empresa con interés comercial.

La sentencia despeja el camino para la salida a Bolsa de OpenAI, que se espera que sea uno de los mayores estrenos en el parqué de la historia. La compañía parece dejar atrás el decisivo juicio tras unos meses convulsos en los que ha renegociado su acuerdo con Microsoft, uno de los socios iniciales, con el que se había enturbiado la relación. Durante este tiempo, OpenAI ha conseguido la aprobación de los reguladores para transformarse en una empresa con fines de lucro, y, por último, he enfrentado la creciente competencia de su rival Anthropic, otra compañía de IA fundada por antiguos ingenieros de OpenAI, pero que ha marcado unos estándares éticos más elevados, y cuya progresión parece dejar atrás a la empresa que fue pionera al lanzar el primer chatbot de uso popular, ChatGPT, hace cuatro años.

Musk, por su parte, acaba de regresar del viaje a China en el que ha acompañado al presidente estadounidense, Donald Trump, con el que mantiene una estrecha relación. El magnate de Silicon Valley ultima la salida a Bolsa de SpaceX, su filial de satélites y cohetes, con la que espera recaudar unos 80.000 millones de dólares en la mayor salida bursátil de la historia.

Más allá de la demanda a Open AI y sus ejecutivos, Musk también denunció a Microsoft, que había sido el accionista principal de OpenAI. El hombre más rico del mundo acusaba al gigante de Redmon (Virginia) de complicidad en la supuesta violación de la confianza pública por parte del laboratorio de IA. El jurado también ha desestimado esa demanda.