
El bloqueo que se instaló en el kilómetro 40 de la carretera nueva que une Santa Cruz con Cochabamba, a la altura de Yapacaní, cumple este sábado su sexto día, donde se ha formado una larga fila de vehículos del transporte pesado que han quedado parados debido a esta medida de presión.
En un recorrido por el lugar, se pudo observar que son al menos cinco kilómetros en los que se encuentran camiones, carros cisternas y demás motorizados esperando que la vía se habilite.
Muchos de los vehículos se encuentran con cargamentos de alimentos y otros productos, además de combustible, los cuales no pueden llegar a sus destinos.
Las personas que cumplen esta movilización se encuentran apostados en el sector del puente Ichilo, donde han instalado incluso carpas para poder hacer vigilia en el sector.
Asimismo, han colocado promontorios de tierra, piedras, troncos y demás objetos para impedir que los vehículos puedan transitar, mientras que los conductores claman por una solución y que se levanten estos bloqueos.
Por su parte, desde horas de la madrugada, policías y militares realizan un operativo denominado ‘Banderas Blancas’ para abrir paso al corredor humanitario en la ruta que entre La Paz y Oruro.
Durante las primeras horas la situación se tornó tranquila y la maquinaria pesada fue retirando los escombros que estaban sobre la carretera para liberar el paso, sin embargo, algunas personas empezaron a salir y atacaron a los efectivos arrojando piedras en rechazo al desbloqueo.
Ante esto, la Policía tuvo que responder con el uso de agentes químicos para dispersar a los manifestantes, mientras que en la zona de Senkata se retomó el bloqueo luego de que las personas se concentraran sobre la vía.
Pese a ello, el operativo continúa avanzando hacia Oruro para ir retirando todos los objetos que fueron colocados para impedir la transitabilidad.