
La victoria del Paris Saint-Germain (PSG) frente al Arsenal en la final de la Champions, la segunda consecutiva que gana, dejó el sábado un triste balance, con un muerto, 219 heridos y 780 personas detenidas durante los festejos en todo el país. La mayoría de arrestos fue en las celebraciones en París, aunque hubo disturbios en 71 ciudades, según el último balance que ha detallado este domingo por la mañana el ministro del Interior, Laurent Nuñez, en una rueda de prensa.
El fallecido es un joven de 24 años que sufrió un accidente de moto en el periférico de París, la carretera que rodea la capital. Además, otro joven de 17 se encuentra en coma tras ser apuñalado en una pelea en el distrito 16 de la capital. También en París, un conductor perdió el control de su coche y se estrelló contra una terraza, hiriendo a dos personas.
De los 780 detenidos, 457 están aún bajo custodia policial por atentar contra las fuerzas del orden, tenencia ilegal de armas o provocar daños en el mobiliario urbano. Es un 32% más que la cifra de arrestados durante las celebraciones de la primera Champions el año pasado.
Nuñez, sin embargo, ha señalado que durante la noche del sábado “la situación ha estado globalmente bajo control” y saludó la labor de las fuerzas del orden, con 22.000 agentes movilizados en todo el país, que evitaron incidentes mayores y “trabajaron en condiciones extremadamente difíciles”, según el ministro. “Cada incidente ha tenido una respuesta sistemática de la policía”, ha señalado.
Además de los 219 heridos, hay 57 agentes que también sufrieron heridas en los enfrentamientos con los hinchas. El ministro ha detallado que las celebraciones del PSG provocaron incidentes en 71 ciudades de toda Francia y en 15 hubo saqueos en comercios. En Pau y Orleans se produjeron ataques contra edificios públicos.
En París, los incidentes se produjeron sobre todo en el Parque de los Príncipes, el estadio del PSG, donde se habían instalado pantallas para seguir el partido y donde los enfrentamientos con las fuerzas del orden ya se iniciaron poco después de empezar el partido, hacia las 18.30.
Al finalizar el encuentro, comenzaron las cargas policiales también en los Campos Elíseos, donde se concentraron unas 20.000 personas tras el final del encuentro. Al acabar el partido, se habían hecho más de 2.200 controles y se habían incautado fuegos artificiales prohibidos este sábado en las zonas consideradas conflictivas. Nuñez ha remarcado que se hizo “un uso abusivo” de este tipo de municiones.
Parte del periférico, la carretera de circunvalación que rodea París, fue invadida por hinchas, antes de que las fuerzas del orden los dispersasen rápidamente.
El Ministerio del Interior movilizó a 22.000 policías y gendarmes en todo el país de cara a la segunda final de la Champions del PSG, de los cuales 8.000 agentes estaban en París, además de 2.500 bomberos. Es un dispositivo más ambicioso que el desplegado el año pasado, cuando el PSG ganó su primera Liga de Campeones. Entonces, los festejos acabaron con más de 500 detenidos y numerosos destrozos.
La Prefectura había contemplado un despliegue mayor esta vez, en parte porque el encuentro deportivo empezaba antes, a las 18.00. Poco después, ya había una decena de detenidos en los alrededores del Parque de los Príncipes. Para evitar actos de vandalismo, los comercios de los Campos Elíseos cerraron y blindaron los escaparates poco después de mediodía.
El dispositivo de seguridad se prolongará durante las celebraciones del domingo, con 6.000 policías y gendarmes movilizados en la capital francesa. El PSG aterrizará en torno a las 15.00, será recibido en el Elíseo por el presidente, Emmanuel Macron, antes de desfilar por el Campo de Marte, la explanada a los pies de la Torre Eiffel, hacia las 19.30.
Según Laurent Nuñez, la idea de no celebrarlo esta vez en los Campos Elíseos, como el pasado año, es “una falsa buena idea”, pues hacerlo en la conocida avenida “habría movilizado la mitad de los efectivos”, dijo criticando la decisión de las autoridades locales. Las victorias del equipo parisino suelen festejarse en los Elíseos, que es una zona “ya protegida”, ha justificado Nuñez.
El presidente francés, Emmanuel Macron, ha celebrado en X la victoria deportiva: “Una nueva estrella brilla en París. Bravo al PSG que hace vibrar a toda Europa, ¡Dos veces seguidas!”. “París es de nuevo la capital del fútbol europeo. Esta noche, París está orgullosa, celebremos, en la alegría y el respeto”, dijo el alcalde parisino, Emmanuel Gregoire.