
Un juez federal de Miami ordenó el pago de 314 millones de dólares a tres ciudadanos estadounidenses que fueron detenidos y torturados en Venezuela, al concluir que fueron utilizados como rehenes por el régimen de Nicolás Maduro para presionar a Estados Unidos durante el proceso judicial contra el empresario Alex Saab.
La sentencia fue emitida por el juez Darrin P. Gayles, quien resolvió el caso en rebeldía debido a que Maduro, Saab, otros funcionarios venezolanos y el denominado Cartel de los Soles no respondieron a la demanda presentada en agosto de 2025 ni comparecieron ante la justicia estadounidense.
La entonces presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, figuraba inicialmente entre los demandados, pero fue excluida del proceso luego de que sus abogados alegaran inmunidad como jefa de Estado frente a demandas civiles en Estados Unidos.
Los demandantes son Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar José Marval, además de varios de sus familiares, quienes denunciaron haber sido detenidos arbitrariamente y sometidos a torturas durante su permanencia en cárceles venezolanas.
Según la demanda, los tres estadounidenses fueron arrestados como parte de una estrategia impulsada por Maduro para obtener la liberación de Alex Saab, considerado uno de los principales operadores financieros del chavismo y extraditado a Miami por cargos relacionados con lavado de dinero.
Los tres permanecieron recluidos en instalaciones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), en Caracas. Kenemore estuvo detenido durante 643 días, Saad permaneció preso 560 días y Marval pasó 123 días bajo custodia.
El expediente judicial señala que los detenidos fueron sometidos a golpizas, descargas eléctricas, posiciones de estrés, amenazas, aislamiento prolongado e interrogatorios constantes. También denunciaron privación de alimentos, agua y diversas formas de abuso psicológico.
En el caso de Kenemore, la resolución indica que intentó suicidarse en dos ocasiones y que actualmente padece ataques de pánico, ansiedad, depresión, úlceras estomacales y otras secuelas derivadas de su cautiverio.
Marval sufrió fracturas en la espalda a consecuencia de las agresiones físicas y continúa con dolores crónicos, mientras que Saad perdió dos dientes y sufrió lesiones permanentes en un brazo tras permanecer atado durante largos periodos, además de permanecer aislado sin atención médica adecuada.
El juez concluyó que los hechos constituyeron actos de terrorismo internacional, al considerar que las detenciones buscaban influir en las decisiones del Gobierno de Estados Unidos. Además, los demandados fueron responsabilizados bajo la Ley Antiterrorista de Florida y la legislación federal RICO contra organizaciones criminales.
Para establecer la indemnización, el tribunal aplicó una compensación de 20.127 dólares por cada día de cautiverio, sumó montos adicionales por las torturas sufridas y posteriormente triplicó las indemnizaciones, tal como prevé la legislación estadounidense. La resolución no identifica activos específicos para ejecutar el pago.
Kenemore, Saad y Marval recuperaron su libertad el 20 de diciembre de 2023, junto con otros ciudadanos estadounidenses, como parte de un intercambio de prisioneros por Alex Saab, quien fue entregado por Estados Unidos tras permanecer encarcelado en Miami mientras enfrentaba un proceso por lavado de dinero.