
La Federación Inglesa de Fútbol (FA) sancionó al Chelsea con una multa de 10 millones de libras (13,4 millones de dólares) y una suspensión condicional de dos mercados de fichajes por las irregularidades financieras cometidas durante la gestión del expropietario Roman Abramovich.
Las infracciones se produjeron entre 2011 y 2018, cuando el empresario ruso dirigía el club londinense, y están relacionadas con pagos no declarados realizados por empresas vinculadas a la propiedad del Chelsea a agentes, futbolistas y otras entidades.
En la resolución publicada este viernes, la FA valoró como atenuante que la actual administración del Chelsea, encabezada por un consorcio estadounidense que adquirió el club en 2022, fuera la que detectó y denunció las irregularidades ante las autoridades tras concretar la compra de la institución.
Abramovich fue propietario del Chelsea entre 2003 y 2022, hasta que se vio obligado a vender el club debido a las sanciones impuestas por el Reino Unido tras la invasión rusa a Ucrania.
La FA informó además que el Chelsea admitió los 74 cargos formulados en su contra. En un principio, una comisión independiente impuso una multa de 10 millones de libras (13,4 millones de dólares) y una deducción de diez puntos, sanción que quedaría suspendida hasta el 30 de junio de 2027 siempre que el club no reincidiera.
Sin embargo, tras la apelación presentada por el Chelsea, una segunda comisión sustituyó la pérdida de puntos por la prohibición de inscribir jugadores durante dos periodos de fichajes, castigo que también permanecerá en suspenso hasta el 30 de junio de 2027.
La FA anunció que el dinero recaudado por la multa será destinado al desarrollo del fútbol base en Inglaterra.
Esta no es la primera sanción que recibe el conjunto londinense por este caso. Anteriormente, la UEFA también castigó al Chelsea con una multa de 10 millones de libras (13,4 millones de dólares) por las mismas irregularidades financieras.