
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto dejó al menos 273 personas fallecidas y 377 desaparecidas, según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), mientras los equipos de rescate continúan este jueves la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Más de 72 horas después del sismo, las labores se concentran principalmente en ciudades como Cali y Pereira, donde edificios colapsados mantienen atrapadas las últimas esperanzas de encontrar personas con vida. Aunque la denominada ventana de supervivencia se reduce con el paso del tiempo, los socorristas mantienen los operativos con unidades caninas, especialistas y maquinaria pesada.
Uno de los rescates que devolvió esperanza a los afectados ocurrió en Cali, donde un niño permaneció durante más de 32 horas bajo los restos de una estructura colapsada en el sector Cuarto de Legua. Los rescatistas lograron localizarlo gracias al trabajo de una perra entrenada y a la voz del menor, que fue finalmente sacado con vida.
La tragedia golpea con especial fuerza al departamento del Chocó, donde se localizó el epicentro y las dificultades geográficas complican el acceso de los equipos de emergencia. La Defensoría del Pueblo advirtió que todavía no existe un censo completo de damnificados, lo que impide conocer con precisión la magnitud de la emergencia y las necesidades de miles de familias.
La defensora del Pueblo, Iris Marín, señaló que existen diferencias entre los registros nacionales y regionales y pidió verificar la situación de 32 asentamientos indígenas y otras comunidades que todavía no han podido ser evaluadas completamente. En Chocó se reportan 13 fallecidos, mientras que Quibdó registra nueve víctimas mortales.
La emergencia también ha provocado una fuerte presión sobre el sistema sanitario. El Hospital San Francisco de Asís, principal centro médico de Quibdó, funciona con una sobreocupación del 160 %, mientras familias que perdieron sus viviendas permanecen en albergues con condiciones precarias. Las autoridades también alertaron por la suspensión de clases y daños en centros educativos.
En medio de la emergencia, la gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, anunció el cierre formal de la fase de búsqueda y rescate en ese departamento y pidió trasladar los equipos especializados hacia otras zonas donde todavía existen personas desaparecidas. Sin embargo, la búsqueda continúa en Cali, Pereira y otras áreas afectadas.
La respuesta internacional también se ha intensificado. Israel anunció el envío inmediato de una misión de ayuda, mientras Ecuador ofreció 47 rescatistas especializados, perros de búsqueda y equipos con autonomía para operar durante siete días. España, por su parte, activó un primer paquete de ayuda de emergencia de un millón de euros.
Emiratos Árabes Unidos anunció además una donación de 10 millones de dólares para apoyar la atención de la emergencia. El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, agradeció el aporte y destacó que constituye una muestra de solidaridad y amistad entre ambos países.
El Gobierno colombiano declaró la emergencia económica y anunció la creación del denominado “Fondo Milagro”, destinado a canalizar recursos nacionales e internacionales para la reconstrucción de viviendas, hospitales, centros educativos, carreteras y aeropuertos afectados por el terremoto.
La solidaridad también llegó desde el deporte y la música. Futbolistas colombianos y clubes internacionales anunciaron donaciones y campañas de ayuda, mientras artistas como Marc Anthony, Luis Fonsi, Chayanne y Feid participarán este domingo en Miami en un concierto benéfico destinado a recaudar fondos para las víctimas de los terremotos de Colombia y Venezuela.
Mientras Colombia enfrenta las consecuencias inmediatas de la tragedia, las autoridades advierten que comienza una etapa igualmente compleja: la reconstrucción. A la búsqueda de los 377 desaparecidos se suman miles de damnificados, viviendas inhabitables, hospitales sobrecargados y daños en infraestructura, en una emergencia cuya dimensión total todavía no ha podido ser establecida.