
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, resaltó que el Estado de Excepción permitió que el país retome la tranquilidad, pero justificó la necesidad de ampliar la medida por otros 90 días ante la persistencia de riesgos de protestas sociales y bloqueos de caminos.
“Bolivia hoy está más tranquila que hace tres meses”, remarcó Justiniano durante su informe ante el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), que debe decidir si aprueba o rechaza la prórroga del Estado de Excepción.
Entre los riesgos identificados por el ministro Justiniano está el tema de los combustibles, la capacidad de que reaparezcan bloqueos o el riesgo de que los conflictos escalen hasta derivar en violencia.
Justiniano destacó que cuando se determinó el Estado de Excepción el pasado 20 de junio, los bloqueos de 39 a 35 en esa jornada, a 12 el 22 de junio y a cero el 23 de ese mes. Puntualizó también que la medida por si sola no acabó con este tipo de protestas, ya que también hubo diálogo con sectores movilizados.
Al insistir en los riesgos mencionó que durante la vigencia del Estado de Excepción hubo bloqueos en el puente San Pablo en Beni y en Cuatro Cañadas, San Julián y Yapacaní en Santa Cruz. “La modalidad de bloqueo disminuyó considerablemente, pero demostró capacidad de reaparecer aun durante la vigencia del estado de excepción”, dijo el ministro, citado en un boletín de prensa. Justiniano acudió a la sesión junto al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo.