
El gobierno promulgó en las últimas horas el Decreto Supremo (DS) 5716 que fija el litro de diésel en Bs 17,95, luego del anuncio del presidente Rodrigo Paz Pereira de poner fin de manera total a la subvención de este combustible.
El decreto establece que se establecerá un precio referencial, que se mantendrá mientas las oscilaciones no superen el 5 %, hacia arriba o abajo en el costo a nivel internacional, pero que será ajustado si se superan estos límites.
Al anunciar la quita del subsidio, el presidente señaló que los precios referenciales del diésel pueden subir o bajar en el mercado interno, en la medida en la que oscilen los carburantes y el petróleo en los mercados internacionales.
A fines de diciembre, se quitó parcialmente la subvención y el diésel subió de Bs 3,72 a Bs 9,80. Luego se impuso un precio diferenciado para los grandes consumidores (agro y minería, principalmente) de Bs 18, que luego se ajustó a Bs 16,15. Con el DS 5716, rige un solo precio en el mercado interno. “Desde hoy el diésel costará lo mismo que nos cuesta comprarlo afuera”, remarcó Paz Pereira en su mensaje al país, minutos de las 23.00 de este viernes.
Actualmente Bolivia importa el 95 % del diésel que consume. La falta de inversión en hidrocarburos y de leyes que incentiven las inversiones privadas hicieron que la producción de gas natural y crudo, de donde salen el diésel y la gasolina, se vino a pique en los últimos años en Bolivia.
Según el presidente, la subvención cuesta unos $us 55 millones por semana y $us 2.700 millones por año. Lo que no precisó fue a qué tipo de cambio se calcula ese monto ya que en su gobierno también se puso fin al tipo de cambio fijo del dólar, vigente en Bs 6,96 por casi 15 años. Este sábado 19 de septiembre, la divisa estadounidense cuesta Bs 11. Hace unas semanas alcanzó un pico de Bs 12,64.
Aún resta por conocer la reacción del sector del transporte urbano y pesado, que están entre los principales consumidores de diésel. Anteriormente sus dirigentes anticiparon que si se quitaba la subvención por completo era inevitable la subida de pasajes ante los costos insostenibles.
“Subvención o futuro. Yo elijo futuro. Bolivia elige futuro. Bolivia elige producir. Bolivia elige escuelas. Bolivia elige hospitales. Bolivia elige carreteras”, señaló Paz en su mensaje en el que afirmó que sin el subsidio se acabarán las colas en los surtidores, un mal crónico heredado de la gestión de Luis Arce, pero que se agravó en los primeros meses de su administración.