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El Niño podría restar cerca del 1% del PIB en América Latina

La CEPAL advierte que un episodio fuerte del fenómeno afectaría la agricultura, la energía, el transporte, las exportaciones y la infraestructura, además de elevar la pobreza y presionar los precios de los alimentos.

Internacional | Agencia | 2026-09-22 21:09:00

Un episodio fuerte del fenómeno de El Niño podría provocar una pérdida acumulada cercana al 1% del Producto Interno Bruto (PIB) seis trimestres después de su aparición en un grupo de países de América Latina, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), publicado este lunes.

La estimación corresponde al conjunto formado por Centroamérica, Panamá y República Dominicana, Colombia, Ecuador y Perú. El organismo señala que, aunque el impacto podría ser significativo, sus efectos económicos podrían comenzar a revertirse antes de cumplirse dos años.

En Centroamérica, Panamá y República Dominicana, las principales consecuencias estarían vinculadas con las sequías asociadas al fenómeno, que podrían afectar la agricultura, las exportaciones, la generación de energía y la infraestructura.

La CEPAL advierte que las variaciones en las precipitaciones también podrían alterar la producción agrícola, la disponibilidad de agua y el funcionamiento de actividades relacionadas con la generación eléctrica, el transporte y el comercio.

La magnitud del impacto dependerá de la intensidad y duración de El Niño, así como del grado de exposición de cada país y de sus sectores productivos. El análisis de la CEPAL considera efectos sobre agricultura, pesca, infraestructura, transporte, energía y abastecimiento de alimentos.

En Costa Rica, por ejemplo, el informe estima que un episodio de El Niño podría ampliar en 0,4 puntos porcentuales la brecha negativa entre el PIB real y su nivel potencial, es decir, entre la producción efectiva y la que la economía podría alcanzar de acuerdo con su capacidad productiva.

Para América Latina y el Caribe, la CEPAL también plantea un escenario extremo en el que el impacto acumulado sobre el PIB regional podría llegar aproximadamente al 2%, con estimaciones que oscilan entre -0,3% y -3,9%. Según el organismo, la mitad de la pérdida se produciría durante el primer año y los efectos podrían prolongarse durante varios años.

Más personas en situación de pobreza

El deterioro de la actividad económica y de los ingresos también podría traducirse en un aumento de la pobreza. La CEPAL estima que, bajo el escenario analizado, habría 2,5 millones de personas adicionales en situación de pobreza en 2027, cifra que subiría a 3,8 millones en 2028, 4,4 millones en 2029 y hasta 4,8 millones en 2030.

Las proyecciones parten de un escenario en el que el PIB regional crece 2,3% anual y representan la cantidad adicional de personas que podrían caer en la pobreza respecto de un escenario sin los efectos económicos de El Niño.

Presión sobre los precios

El fenómeno también podría generar presiones inflacionarias debido a sus efectos sobre la producción agrícola, la oferta de alimentos, la energía, el transporte y las cadenas de distribución. Para el grupo conformado por Centroamérica, Panamá y República Dominicana, Colombia, Ecuador y Perú, la CEPAL identifica incrementos en los precios generales y de los alimentos.

En Centroamérica, Panamá y República Dominicana, el organismo calcula que una persistencia de cuatro meses del episodio de El Niño 2023-2024 habría generado aumentos acumulados de la inflación de entre 0,40 y 0,93 puntos porcentuales. Guatemala presenta la mayor estimación, con 0,93 puntos, seguida de Honduras con 0,88; El Salvador con 0,64; Nicaragua con 0,52; Panamá con 0,47; Costa Rica con 0,44 y República Dominicana con 0,40 puntos porcentuales.

El informe también advierte sobre posibles sequías graves, lluvias excesivas, altas temperaturas e incendios forestales en distintas zonas de América Latina y el Caribe. Los cambios en los patrones climáticos podrían afectar la agricultura, la pesca, la generación de energía, el abastecimiento de agua y la infraestructura.

Las alteraciones previstas incluyen aumentos de entre 0,5 °C y 2,5 °C en la temperatura superficial del océano en distintas zonas del Pacífico y el Atlántico. La CEPAL señala que las consecuencias finales dependerán de las condiciones de cada país, la exposición de sus actividades productivas y la duración e intensidad del fenómeno.