
Los primeros minutos en Porto fueron de dominio local. Portugal buscó imponer condiciones desde la mitad de la cancha con Vitinha, Bruno Fernandes y Conceição como principales intérpretes del manejo de la pelota. Esa superioridad se sostuvo durante los primeros diez minutos, pero Noruega comenzó de a poco a disputar la posesión, principalmente a partir de la dupla conformada por Berg y Berge.
El encuentro, de todos modos, no tuvo situaciones claras de gol en ese tramo. La pelota parada apareció como una de las principales armas de la visita, con Odegaard como encargado de ejecutarla y buscar generar peligro desde los envíos.
Cerca de los 20 minutos, Portugal volvió a acelerar y generó sus primeras aproximaciones de peligro. Primero apareció João Félix, pero Ostigard logró bloquear su remate. Luego fue el turno de Vitinha, que probó desde afuera del área, y finalmente João Cancelo sacó un disparo de media distancia que Selvik desvió al córner.
La respuesta del conjunto nórdico no tardó en llegar. Nusa ingresó al área, engañó a la marca de Cancelo y terminó sacando un remate que el arquero portugués, Diogo Costa, mandó al tiro de esquina.
Como había sucedido minutos antes, Portugal volvió a tener una ráfaga de dominio y comenzó a pelotear a Selvik. Pasada la media hora, el arquero noruego primero le negó el gol a Bruno Fernandes y, en la jugada siguiente, hizo lo propio ante Gonçalo Ramos. De inmediato, Nuno Mendes se proyectó al ataque, armó una buena pared y, cuando buscó el arco, su remate rebotó en Ajer.
Sin embargo, Noruega golpeó a los 36 minutos con un verdadero golazo de Ajer. El marcador central tomó la pelota de sobrepique en el vértice derecho del área y sacó un zapatazo impresionante, cruzado y casi al ángulo de Diogo Costa, para poner el 1-0.
Pero poco duró el festejo visitante. A los 38 minutos, João Cancelo hizo algo similar para devolverle la vida a Portugal. El lateral recibió cerca de la medialuna tras un lateral que llegó de manera inexplicable y, sin pensarlo demasiado, sacó un remate con el empeine que se clavó en el ángulo. Un misil para el 1-1.
Ya en el complemento, los dirigidos por Jorge Jesús salieron con dominio pleno y volvieron a tomar el control de la pelota. Cancelo estuvo cerca de repetir su golazo de la primera parte, pero esta vez Selvik apareció para negarle el doblete.
Portugal mantuvo el dominio territorial durante varios minutos, aunque le costó traducirlo en situaciones claras. Noruega, en cambio, encontró espacios cada vez que pudo salir de contra y complicó principalmente cuando Haaland logró aguantar la pelota y buscó habilitar a Nusa.
A los 69 minutos llegó la primera situación realmente clara para el delantero del Manchester City. Haaland recibió en diagonal al arco, encaró y buscó cruzar su remate, pero la pelota se fue apenas desviada, junto al segundo palo.
Con un dominio cada vez más claro, Portugal encontró el premio a los 79 minutos. Gonçalo Ramos apareció para darle el 2-1 al conjunto local después de una gran combinación ofensiva. Vitinha metió un pase tremendo para João Félix, quien controló y se la bajó al delantero para que solo tuviera que empujarla y poner nuevamente en ventaja a los lusos.
En el tramo final, los lusos tuvieron que resistir con un hombre menos por la expulsión de Francisco Conceição a los 86 minutos, tras recibir la segunda amarilla. Noruega intentó aprovechar la superioridad numérica, pero el conjunto local sostuvo la ventaja durante los minutos finales.
Así, Portugal se quedó con el triunfo por 2-1 ante Noruega y selló su clasificación a los cuartos de final. El equipo de Jorge Jesús avanzó después de un partido que tuvo dos golazos en apenas dos minutos y que terminó con los lusos defendiendo la ventaja en inferioridad numérica.