
La selección argentina recibirá este martes (19:00, hora boliviana) a Benín en el estadio Monumental de Buenos Aires, en un amistoso que quedará marcado en la historia de la Albiceleste por la despedida de Lionel Messi, a sus 39 años, después de 21 años de trayectoria, más de 200 partidos y una carrera repleta de récords y títulos.
El astro rosarino será el gran protagonista de una jornada especial para el fútbol argentino. Messi no participó en las goleadas ante Bolivia (4-0) y Burkina Faso (7-0), dos encuentros que el entrenador Lionel Scaloni aprovechó para darle minutos a nuevos jugadores y probar alternativas de cara al futuro.
Entre los futbolistas que tuvieron su oportunidad destacaron el lateral izquierdo Román Vega, del Zenit de Rusia, titular ante Bolivia, y el atacante Leonel Flores, una de las jóvenes promesas de Boca Juniors. También sumaron minutos jugadores como Gianluca Prestianni, Nicolás Paz y Valentín Barco.
Para el homenaje a Messi, la Albiceleste lucirá una equipación especial diseñada por Adidas. El escenario también estará a la altura de la ocasión: el Monumental lucirá repleto, después de que las entradas disponibles se agotaran en cuestión de minutos.
Messi disputará su partido número 208 con la camiseta argentina y recibirá además un homenaje de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en una jornada que servirá para reconocer su legado con la selección, con la que conquistó la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar 2022.
Para este encuentro, Scaloni prepara un equipo más cercano al que utilizó en el último Mundial, luego de la incorporación de jugadores experimentados como Rodrigo de Paul y Nicolás Otamendi, quienes, al igual que Messi, no participaron en los dos amistosos anteriores.
Otro futbolista que podría aparecer desde el inicio es Nicolás González, quien no tuvo minutos ante Bolivia y disputó menos de media hora frente a Burkina Faso el pasado sábado.
Benín llegará a este compromiso después de un buen inicio en la clasificación para la próxima Copa Africana de Naciones. El 25 de septiembre empató 1-1 ante Burkina Faso y cuatro días después derrotó 2-1 a Mauritania.
Aunque se trata de un amistoso, el encuentro tiene un significado especial para los "Cheetahs", tanto por enfrentar a una selección campeona del mundo como por ser protagonistas de la despedida de Messi. El capitán Steve Mounié, delantero del Augsburgo de Alemania, calificó el partido como "un gran momento" para su selección.
"Es una locura para nosotros, es una gran oportunidad estar aquí. Estamos muy contentos. Es una oportunidad muy grande jugar el último partido de Messi. Benín es la primera vez que va a jugar contra un equipo que no es de África", declaró el delantero a la prensa local.