
La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo este miércoles su tasa de interés de referencia en un rango de entre el 3,75% y el 4%, a seis días de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que la inflación y el costo de vida figuran entre las principales preocupaciones de los votantes.
La decisión fue respaldada por la mayoría del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), aunque dos de sus 12 integrantes votaron en contra. La gobernadora Lisa Cook y la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, defendieron un incremento de un cuarto de punto porcentual para contener las presiones inflacionarias.
El banco central justificó su decisión en la necesidad de disponer de más información sobre la evolución de la economía antes de definir nuevos movimientos. En su comunicado, señaló que los datos adicionales permitirán determinar la política monetaria adecuada para devolver la inflación al objetivo anual del 2%.
El presidente de la Fed, Kevin Warsh, afirmó durante una conferencia de prensa que la inflación continúa siendo “demasiado alta”. La institución no ha logrado mantener el aumento anual de los precios en su objetivo del 2% desde hace más de cinco años, situación que afecta tanto a los hogares como a las empresas.
La inflación al consumidor llegó al 3,7% en septiembre, por encima de las expectativas, y se acercó al máximo de los últimos tres años registrado en mayo. Entre los factores que presionan los precios figuran el encarecimiento de la energía, los aranceles comerciales impulsados por el presidente Donald Trump y las inversiones vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial y la construcción de centros de datos.
La guerra contra Irán, iniciada a finales de febrero por Estados Unidos e Israel, también contribuyó al aumento de los precios energéticos, según el reporte. El encarecimiento de los combustibles añade presión sobre los costos de producción, el transporte y el consumo de los hogares.
La decisión monetaria se produce en un momento políticamente sensible para Trump, cuyo manejo de la economía ha sido uno de los principales temas de la campaña electoral. El Partido Demócrata busca recuperar el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de mandato, mientras numerosos hogares de clase trabajadora afrontan dificultades para cubrir sus gastos pese a que la actividad económica mantiene un ritmo de crecimiento sostenido.
Warsh negó que la política haya influido en la decisión y defendió la independencia de la Reserva Federal, pese a los reiterados ataques de Trump contra la institución. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresó su confianza en el presidente del banco central y afirmó que espera que encuentre un equilibrio entre el crecimiento económico y el control de la inflación.
En su evaluación más reciente, la Fed describió la actividad económica estadounidense como fuerte, una valoración más favorable que la utilizada en su reunión anterior, seis semanas atrás. El desempleo se ha mantenido relativamente estable, alrededor del 4,2% durante el último año, aunque la creación de puestos de trabajo se concentra en un número limitado de sectores.
La Reserva Federal tiene el doble mandato de promover el máximo empleo y mantener la estabilidad de los precios. Para cumplirlo, utiliza principalmente las tasas de interés: aumentarlas encarece el crédito y puede moderar el consumo y la inversión, mientras que reducirlas puede estimular la actividad, pero también alimentar la inflación.
Warsh adelantó además que la institución introducirá cambios en su calendario de reuniones a partir de 2027. Una de las sesiones se dedicará exclusivamente a debatir estrategias generales de política monetaria.
La decisión de mantener las tasas sin cambios refleja la cautela del banco central ante una inflación que continúa por encima de su objetivo y una economía que conserva impulso. Por ahora, la Fed optó por esperar nuevos datos antes de modificar el costo del crédito, mientras los precios y el poder adquisitivo siguen ocupando un lugar central en el debate económico estadounidense.