
La capital cruceña atraviesa una crítica situación sanitaria debido al paro de 96 horas acatado por el sector salud, medida que ha provocado la suspensión total de la atención médica en los hospitales de primer, segundo y tercer nivel.
Desde el inicio de la medida de presión, cientos de pacientes se han visto afectados al no poder acceder a consultas externas, cirugías programadas ni atención especializada. Los centros hospitalarios permanecen con servicios mínimos, limitándose únicamente a emergencias, según informaron dirigentes del sector.
El paro responde a demandas aún no atendidas por las autoridades competentes, entre ellas sueldos atrasados, reclamos laborales y mejoras en las condiciones de trabajo del personal de salud. Los representantes del sector señalaron que la medida se mantendrá durante las 96 horas previstas si no se instala una mesa de diálogo que permita atender sus exigencias.
La población expresa preocupación y malestar ante la falta de atención médica, especialmente para pacientes con enfermedades crónicas y aquellos que requieren otros tratamientos.