
El Manchester United se impuso por 2-0 al Manchester City en Old Trafford y firmó un triunfo revitalizante en el primer partido de Michael Carrick como entrenador. El equipo mostró una imagen completamente renovada, ordenada y agresiva, para derrotar a un City que atraviesa un momento delicado y encadenó su cuarto encuentro consecutivo sin conocer la victoria, alejándose peligrosamente de la pelea por el título.
Con este resultado, el conjunto de Pep Guardiola podría quedar hasta a nueve puntos del Arsenal si los ‘gunners’ vencen al Nottingham Forest, e incluso caer a la tercera posición si el Aston Villa supera al Everton. Carrick, que reemplazó a David Fletcher, ajustó piezas y logró ensamblar un once competitivo que dominó el derbi de principio a fin, despertando el entusiasmo de una afición que llevaba tiempo sin disfrutar en Old Trafford.
El United fue superior desde el arranque, bien plantado en el campo y letal al contragolpe. A los dos minutos, Harry Maguire estrelló un cabezazo en el larguero y marcó el tono de un primer tiempo de claro dominio local. Los ‘red devils’ incluso vieron cómo se les anulaban dos goles por fuera de juego y obligaron a Gianluigi Donnarumma a lucirse para evitar un marcador más amplio antes del descanso.
El City, en cambio, estuvo irreconocible. Sin control ni fluidez, se sostuvo únicamente en acciones individuales de Jeremy Doku y Antoine Semenyo, mal acompañados por sus laterales. Apenas inquietó con un cabezazo de Nathan Aké y un disparo ajustado de Semenyo en el tramo final de la primera parte, demasiado poco para un equipo que necesitaba reaccionar.
Guardiola movió el banquillo en el entretiempo, reordenó la defensa y dio entrada a Rayan Cherki por un desaparecido Phil Foden, pero el guion no cambió. El United siguió golpeando con transiciones rápidas y Donnarumma mantuvo con vida al City con varias intervenciones decisivas, hasta que en el minuto 65 Bryan Mbeumo rompió la resistencia con un potente disparo cruzado.
Diez minutos después, el 2-0 de Dorgu, tras un centro de Matheus Cunha, sentenció un derbi que pudo acabar en goleada. Old Trafford celebró una victoria contundente que dejó al City en crisis y confirmó el impacto inmediato de Carrick, protagonista de un debut ideal que devolvió la ilusión y la identidad a un Manchester United que volvió a imponer su autoridad en el clásico de Mánchester.