
Los trabajadores del sector salud de Santa Cruz iniciaron - desde este lunes- un nuevo paro de actividades por un lapso de cinco días, como parte de sus medidas de protesta ante la falta de respuesta de las autoridades a sus demandas laborales y sociales.
Jorge Jiménez, dirigente del sector, informó que la medida ya suma 19 días de huelga de hambre, calificando la situación como “extrema y desesperante”.
Según explicó, los trabajadores se encuentran actualmente sin el servicio del seguro social de salud, además de que existen salarios adeudados tanto por la Gobernación como por el municipio, lo que ha agravado la crisis económica del personal sanitario.
Jiménez señaló que el sector se mantiene a la espera de un pronunciamiento del alcalde Jhonny Fernández ante la Defensoría del Pueblo y el Ministerio de Trabajo, a fin de que se otorguen garantías laborales y se brinde información veraz a la población y a los propios trabajadores.
Durante el paro, indicó que solo se estarán atendiendo casos de emergencia, reforzando los planes de contingencia en los centros de salud y hospitales de primer, segundo y tercer nivel, así como en las distintas provincias.
Finalmente, el dirigente pidió disculpas a la población por las molestias ocasionadas, pero pidió empatía y respaldo a la lucha del sector. “Nuestra demanda busca mejores condiciones no solo para los trabajadores, sino también para los pacientes. Ojalá las autoridades se conmuevan ante esta medida extrema”, concluyó.
Pacientes con cáncer, entre los más afectados por paros recurrentes
Lihetzer Zenteno, representante de los pacientes con cáncer en el departamento de Santa Cruz, denunció públicamente las graves dificultades que enfrentan las personas con enfermedades oncológicas durante los paros en el sistema de salud, una situación que —afirma— vulnera derechos fundamentales y pone en riesgo vidas humanas.
Zenteno recordó que este reclamo no es nuevo. “Ya hemos hecho conocer reiteradamente los problemas que atraviesan los pacientes con cáncer cada vez que hay un paro. No se puede interrumpir tratamientos que son vitales”, señaló.
Ante la falta de respuestas, los representantes de los pacientes acudieron a la justicia, donde lograron una tutela a su favor. A raíz de ello, se implementó un plan de contingencia, principalmente en el Hospital Oncológico. Sin embargo, su aplicación no es plena. “Algunos pacientes están siendo atendidos en consulta, pero otros son reprogramados, lo que en cáncer significa retrocesos graves en el tratamiento”, explicó.
Zenteno denunció además que no se está cumpliendo la normativa vigente y que incluso se presentó un proyecto de ley para evitar paros que afecten a pacientes con enfermedades críticas. “Hemos presentado un proyecto de ley para que no haya paros en estos casos, pero hasta ahora no hay ninguna respuesta de las autoridades”, lamentó.
La situación genera profunda angustia entre las familias. “Ante esta realidad, pareciera que lo único que nos queda es esperar el fallecimiento de nuestros familiares”, expresó Zenteno.