
La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) y la Federación Departamental de la Micro y Pequeña Empresa (Fedemype) denunciaron este miércoles pérdidas económicas de hasta Bs 10 millones diarios, el cierre masivo de unidades productivas y el despido de trabajadores, y a la vez exigieron al gobierno medidas urgentes para evitar el colapso del aparato productivo.
“Muchos ya han despedido a sus trabajadores, con dolor de corazón, porque no tenemos con qué pagarles. Lo poco que se vende se está yendo a la canasta familiar. Estamos al borde de la quiebra, del colapso”, afirmó la presidenta de Fedemype Cintia Margueño quien además agregó que cientos de emprendedores y pequeños empresarios ya no cuentan con recursos para sostener sus operaciones y cumplir con sus obligaciones financieras.
La dirigente sostuvo que la única medida inmediata que podría evitar una mayor destrucción del sector es el congelamiento de créditos bancarios, descartando la figura del diferimiento de pagos. “No estamos pidiendo diferimiento. El diferimiento es pagar interés sobre interés de una situación que no es nuestra culpa. ¿Quién nos va a responder? ¿El gobierno? ¿Las organizaciones sociales? Nadie nos va a devolver lo perdido”, manifestó.
Un cinturón para el presidente
Margueño cuestionó la falta de acciones efectivas para poner fin al conflicto y lanzó un mensaje directo al presidente Rodrigo Paz. “Le estamos regalando un cinturón señor presidente. Amárrese los pantalones, haga respetar la Constitución Política del Estado, el derecho a la circulación y el derecho al trabajo”, expresó.
La representante empresarial afirmó que durante más de un mes el sector productivo paceño ha permanecido prácticamente paralizado por los bloqueos, sin acceso regular a insumos, materias primas ni mercados. “Emprendimientos, empresas de servicios, restaurantes, manufacturas, todos los que aportamos al movimiento económico del departamento hemos sido secuestrados por más de 30 días y no podemos generar empleo”, señaló.
Asimismo, alertó que la crisis ya no afecta únicamente a las pequeñas unidades productivas, sino también a empresas medianas y grandes. “El sector Hecho en Bolivia está en riesgo desde hace mucho tiempo. Lo preocupante es que ahora también la gran empresa está siendo afectada. Si esto continúa, todos vamos a colapsar”, advirtió.
Conamype da ultimátum de 48 horas
La presidenta de Conamype Helen Rivero respaldó las demandas y afirmó que la situación alcanzó niveles críticos en todo el país. “Todo el sector se encuentra en una situación crítica. El sector Hecho en Bolivia está por desaparecer. Lamentablemente, el gobierno no ha podido implementar políticas que realmente atiendan las necesidades del sector productivo”, sostuvo.
Rivero anunció que se otorgó un plazo de 48 horas al Ejecutivo para encontrar una solución a los conflictos sociales y económicos. “Si no existen respuestas concretas, el lunes estaremos en las calles asumiendo medidas de presión porque ya no podemos seguir soportando esta situación”, afirmó.
Según la dirigente, alrededor del 90 % de las unidades productivas del país se encuentran cerradas o funcionando de manera parcial debido a la falta de insumos, combustible y canales de comercialización. “Las pérdidas económicas son enormes. Se estima que se está perdiendo alrededor de Bs 10 millones por día a nivel nacional”, aseguró, y señaló que miles de microempresarios están consumiendo su capital de trabajo para cubrir gastos básicos y mantener a flote sus negocios.