
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó que las conversaciones diplomáticas han registrado progresos, aunque aclaró que todavía no existe un acuerdo definitivo. "Esperamos que esto ocurra muy pronto", afirmó al referirse a las negociaciones en marcha.
Las gestiones cuentan con la mediación de Qatar, Pakistán y Omán, países que trabajan para acercar posiciones entre Washington y Teherán tras varias semanas de elevada tensión en la región.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar, Majed al Ansari, confirmó que continúan los esfuerzos para alcanzar una solución de corto plazo que permita reanudar el diálogo entre ambas partes y avanzar hacia un entendimiento duradero.
Como parte de esas gestiones diplomáticas, el presidente estadounidense Donald Trump sostuvo este martes una conversación telefónica con el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad Al Thani, centrada en las iniciativas para disminuir la tensión entre Estados Unidos e Irán.
Según un comunicado del palacio catarí, ambos líderes analizaron las acciones que se desarrollan para acercar a Washington y Teherán, con el objetivo de favorecer un acuerdo que contribuya a la estabilidad regional.
Las negociaciones se desarrollan en el marco de un protocolo de entendimiento firmado en junio, el cual estableció un proceso de 60 días destinado a poner fin de manera definitiva a la guerra en Oriente Medio.
Ese acuerdo preliminar también contempla la reanudación del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, por donde circula una parte significativa de las exportaciones globales de petróleo y gas.
El estrecho permanece bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto desencadenado tras los bombardeos lanzados por Estados Unidos e Israel contra la república islámica el 28 de febrero.
El cierre de esta vía marítima ha provocado preocupación en los mercados internacionales debido a su importancia estratégica para el abastecimiento energético y el comercio marítimo mundial.
Analistas consideran que una eventual reapertura del estrecho contribuiría a reducir la incertidumbre en los mercados de hidrocarburos y aliviaría la presión sobre las cadenas globales de suministro de energía.
Mientras continúan las negociaciones, los países mediadores mantienen contactos diplomáticos con ambas partes con la expectativa de alcanzar un acuerdo que permita restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz y consolidar un proceso de desescalada en la región.