Internacional

Acuerdo petrolero entre EE.UU. y Venezuela prevé hasta $us 100.000 millones de inversión

El pacto contempla la operación de 17 campos petroleros, participación estadounidense en la nueva empresa y cerca de $us 200.000 millones en regalías e impuestos durante los primeros 25 años, según la Casa Blanca.

Imagen referencial.
Internacional | Agencia | 2026-09-01 20:43:00

La Casa Blanca confirmó nuevos detalles del acuerdo petrolero alcanzado con el Gobierno interino de Venezuela, un pacto que el presidente estadounidense Donald Trump ha presentado como el “mayor acuerdo petrolero de la historia” y que contempla una profunda reestructuración de la industria energética venezolana.

Según la información difundida por la Administración estadounidense, el acuerdo permitirá a la compañía North American Blue Energy Partners (NABEP) operar durante un periodo de hasta un siglo 17 campos petroleros venezolanos, ubicados principalmente en la Faja del Orinoco y el lago Maracaibo.

Los campos incluidos en el convenio concentran, de acuerdo con los datos divulgados, cerca de 65.000 millones de barriles de reservas de crudo, lo que representa aproximadamente una quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela.

El proyecto establece una asociación entre NABEP y el Gobierno de Estados Unidos. Como parte de la estructura acordada, el Pentágono, a través de su Oficina de Activos Estratégicos, tendrá una participación del 35% en la empresa matriz de la compañía petrolera.

El Departamento de Estado, a su vez, contará con garantías para adquirir hasta el 20% de la producción de los pozos operados por NABEP, tanto los actuales como los que se incorporen posteriormente, a precio de coste. También tendrá una opción preferente para adquirir el 80% restante en determinadas circunstancias.

La Casa Blanca sostiene que este mecanismo permitirá a Estados Unidos contar con una fuente de suministro energético dentro del hemisferio para situaciones de emergencia. Parte del petróleo podría destinarse a reponer la reserva estratégica estadounidense, actualmente en uno de sus niveles más bajos de las últimas cuatro décadas, además de atender necesidades militares y otros usos considerados sensibles.

El acuerdo también concede al Gobierno estadounidense capacidad de veto sobre el nombramiento de los integrantes del consejo de administración de la nueva compañía. La Casa Blanca señala que una mayoría de sus miembros deberá ser estadounidense y que la empresa contará con auditores, abogados y asesores estadounidenses.

Asimismo, el convenio entre NABEP y la Administración estadounidense estará sometido a la jurisdicción de los tribunales y a las leyes de Estados Unidos, mientras que las concesiones petroleras se regirán por la nueva legislación de hidrocarburos venezolana.

Uno de los principales componentes económicos del pacto es un ambicioso programa de inversiones. La Casa Blanca asegura que NABEP contempla destinar hasta $us 100.000 millones a nueva infraestructura petrolera, con el objetivo de acelerar la recuperación y expansión de la producción venezolana.

La Administración Trump sostiene que esas inversiones contribuirán a la recuperación económica de Venezuela, generarán miles de empleos y producirán una actividad económica de gran magnitud. Además, calcula que el Estado venezolano podría recibir cerca de $us 200.000 millones en regalías e impuestos durante los primeros 25 años del acuerdo.

La Casa Blanca considera que esos ingresos proporcionarían recursos importantes para financiar la reconstrucción y el desarrollo social de Venezuela. El Gobierno interino de Delcy Rodríguez había situado previamente la estimación de ingresos derivados del acuerdo en unos $us 209.000 millones durante ese mismo periodo.

El convenio forma parte de una estrategia más amplia de Washington para reforzar su presencia económica y energética en América Latina. La Casa Blanca sostiene que los campos incluidos estuvieron anteriormente vinculados a intereses de Rusia, China y otros actores, y presenta el nuevo acuerdo como una oportunidad para recuperar el potencial petrolero venezolano y fortalecer la seguridad energética del hemisferio. Además, Washington afirma que su participación ha contribuido a impulsar conversaciones políticas en Venezuela, que habrían derivado en reformas judiciales y en la liberación de centenares de presos políticos.