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Petróleo supera los USD 90 por la escalada entre EEUU e Irán

Los ataques en torno al estrecho de Ormuz dispararon el precio del crudo y aumentaron la preocupación por el suministro energético mundial. El WTI subió 5,20% y el Brent alcanzó USD 94,65, mientras los principales índices de Wall Street cerraron en rojo ante el temor a una mayor inflación y nuevas tensiones internacionales.

Internacional | Agencia | 2026-09-01 20:38:24

El precio internacional del petróleo se disparó este martes y Wall Street cerró con pérdidas, luego de que la escalada militar entre Estados Unidos e Irán incrementara la incertidumbre sobre el tránsito de hidrocarburos por el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio energético mundial.

El West Texas Intermediate (WTI), referencia del petróleo estadounidense, avanzó 5,20% y cerró en 90,22 dólares por barril para entrega en octubre. El Brent del Mar del Norte, utilizado como referencia internacional, subió 4,60% y terminó la jornada en 94,65 dólares.

El repunte llevó nuevamente al petróleo por encima de los 90 dólares y reflejó la preocupación de los mercados ante una eventual interrupción del suministro energético desde Medio Oriente, después de los nuevos ataques estadounidenses contra objetivos iraníes en las proximidades del estrecho de Ormuz.

La tensión aumentó luego de que el presidente Donald Trump calificara la operación militar estadounidense como “de gran envergadura y poderosa” y advirtiera a Irán que cualquier nueva represalia provocaría una respuesta todavía más contundente por parte de Washington.

La situación en Ormuz se convirtió en uno de los principales factores de presión sobre los mercados. Dos petroleros fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido mientras abandonaban el estrecho, según información procedente de fuentes marítimas, lo que volvió a poner en evidencia los riesgos para la navegación comercial.

El analista de Commerzbank, Carsten Fristch, señaló que los últimos acontecimientos golpearon las expectativas sobre una pronta normalización del tráfico marítimo. La posibilidad de una reapertura y recuperación de la navegación por esa ruta enfrenta ahora un escenario mucho más incierto.

La escalada también tuvo repercusiones en el mercado europeo de gas. Los futuros del TTF neerlandés, principal referencia del gas natural en Europa, aumentaron 6,20% y alcanzaron los 74,14 euros por megavatio hora, su nivel más elevado desde enero de 2023.

El incremento preocupa especialmente a Europa, cuyas reservas energéticas se encuentran relativamente bajas para esta época del año y obligan a reforzar las compras de combustible antes de la llegada del invierno. Una prolongación del conflicto en Medio Oriente podría aumentar todavía más la presión sobre los precios.

En Nueva York, los principales índices bursátiles cerraron en terreno negativo. El Dow Jones perdió 413,41 puntos, equivalentes a 0,78%, y terminó en 52.772,49 unidades, mientras que el SyP 500 retrocedió 0,71%, hasta los 7.631,95 puntos.

El Nasdaq Composite registró una caída aún mayor, de 1,01%, y cerró en 26.099,77 unidades. Los descensos reflejaron la preocupación de los inversores por las consecuencias económicas de una prolongación del conflicto y por el impacto que el encarecimiento de la energía podría tener sobre la inflación.

Un aumento sostenido del precio del petróleo puede trasladarse a los costos del transporte, la producción industrial y numerosos bienes y servicios, lo que complicaría los esfuerzos de la Reserva Federal para controlar la evolución de los precios en Estados Unidos.

Las expectativas sobre la política monetaria también cambiaron rápidamente. Los mercados comenzaron a asignar una probabilidad de 68,2% a un aumento de 25 puntos básicos en las tasas de interés durante la reunión de septiembre de la Reserva Federal, frente al 39,6% registrado apenas una semana antes.

El sector energético fue uno de los pocos beneficiados por la jornada bursátil debido al fuerte incremento del precio del crudo. En contraste, las empresas vinculadas al transporte y los semiconductores estuvieron entre las más afectadas por la combinación de mayores costos energéticos, presión inflacionaria y creciente incertidumbre internacional.