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Trump amenaza con una ofensiva mayor contra Irán tras represalia con misiles

El presidente de Estados Unidos advirtió que Teherán será golpeado “con mayor dureza” si continúa respondiendo a los ataques estadounidenses. Irán anunció una operación contra bases e intereses de Washington en Medio Oriente, mientras la escalada vuelve a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de una peligrosa confrontación.

Internacional | Agencia | 2026-09-01 20:34:56

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este martes con lanzar ataques “mucho más duros y mayores” contra Irán si Teherán continúa respondiendo a la ofensiva estadounidense, después de que el régimen iraní anunciara una represalia con misiles y drones contra objetivos norteamericanos en Medio Oriente.

La nueva escalada comenzó luego de que las fuerzas estadounidenses atacaran por segunda vez en pocos días objetivos de la Guardia Revolucionaria Islámica en territorio iraní. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) justificó la operación por presuntos intentos de agresión iraní contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz y militares estadounidenses desplegados en la región.

Trump aseguró que la operación estadounidense era “de gran envergadura y potencia” y advirtió que cualquier represalia tendrá consecuencias aún más severas. El mandatario afirmó que Washington tiene preparada una ofensiva de mayor escala contra la República Islámica.

“Si Irán toma represalias por este ataque tan justificado, será golpeado nuevamente a un nivel mucho más duro y elevado”, escribió Trump en Truth Social, elevando la tensión en un conflicto que ya entra en una nueva fase de confrontación directa entre Washington y Teherán.

Horas después de los bombardeos estadounidenses, Irán anunció el inicio de una operación de represalia contra bases e intereses de Estados Unidos en Medio Oriente. La agencia Tasnim describió la ofensiva como una “operación decisiva” y aseguró que misiles y drones iraníes estaban siendo dirigidos contra objetivos estadounidenses.

La magnitud de la respuesta iraní todavía no estaba clara y tampoco se conocía con precisión qué instalaciones estadounidenses habrían sido alcanzadas. Sin embargo, el anuncio confirmó una nueva escalada militar tras los ataques de Washington contra posiciones de la Guardia Revolucionaria.

La Guardia Revolucionaria Islámica prometió que “un severo castigo espera a los agresores” y aseguró que Estados Unidos “se arrepentirá” de sus nuevos ataques. El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes también anunció que infligiría “golpes aplastantes y devastadores” a Washington.

La actividad militar se hizo sentir dentro de Irán. La televisión estatal informó sobre múltiples explosiones al este de Bandar Abás y en los alrededores de la isla de Qeshm, situada al norte del estratégico estrecho de Ormuz. También se reportaron detonaciones en otros puntos de la costa del golfo Pérsico.

La nueva ofensiva estadounidense se produce apenas días después de los ataques contra instalaciones militares iraníes en la isla de Larak. Washington sostuvo que desde esa zona se preparaban acciones para colocar minas navales en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.

Irán respondió entonces con ataques contra posiciones estadounidenses en Jordania y Emiratos Árabes Unidos. Las autoridades norteamericanas señalaron que los proyectiles dirigidos contra instalaciones en Jordania fueron interceptados, mientras Emiratos informó de la neutralización de un dron iraní.

El estrecho de Ormuz vuelve así a convertirse en el principal escenario de la confrontación. Por esa ruta circula una parte fundamental del comercio mundial de petróleo y energía, por lo que cualquier interrupción o escalada militar puede tener consecuencias internacionales.

El intercambio de ataques y amenazas profundiza el riesgo de una guerra de mayor alcance en Medio Oriente. Mientras Trump advierte que responderá con una fuerza superior a cualquier nueva ofensiva iraní, Teherán asegura que continuará castigando los ataques estadounidenses, en una confrontación que mantiene en máxima tensión a una de las regiones más estratégicas del planeta.